Familiares de Ofelia Kessel, quien murió atropellada la siesta del 10 de febrero de 2010 en Paraná,realizó una vigilia este lunes a la tarde frente a Tribunales. El juicio contra el único acusado por el hecho, Victorio Ríos,fue suspendido en dos ocasiones, lo cual abrió varios interrrogantes.

La víctima, de 68 años, fue embestida en Blas Parera y Antonio Crespo.El sospechoso manejaba a alta velocidad. Acto seguido se dio a la fuga. Junto a él iba Sebastián Suárez, quien está acusado de encubrir el hecho

"Esperamos a que por fin se realice el juicio. Es un caso que, desde el principio, ha estado lleno de situaciones extrañas y dilatorias" señaló a Telenoche, Fabio, hijo de Ofelia.

El hombre sostuvo que la familia llegó a sospechar una "protección" para el Ríos dentro de la Justicia. "La arrojó de siete a diez metros. No aminoró la marcha, se escapó por Darwin, donde casi chocó a unos chicos. Volvió a su casa, escondió el auto y se fue a trabajar. Después de trabajar se fue de fiesta, y a raíz de averiguaciones la Policía lo encontró al otro día. Jamás manifestó arrepentimiento".

Fabio remarcó que "en seis meses ya estaba la prueba" pero sin embargo el caso se dilató casi durante nueve años: "A los dos años pidió autorización al juez para manejar, argumentando que el único trabajo que podía conseguir era de chofer para repartir diarios".

Para cerrar, el hijo de la víctima recordó a su mamá: "Era la que nos juntaba, la que siempre estaba atenta a todo. Fue un shock muy importante, de a poco fuimos reacomodando las piezas, pero siempre se sentirá su ausencia".

Por su lado Pablo, esposo de Ofelia, hizo hincapié en la importancia del proceso contra Ríos: "Este fallo no es para la familia, es para toda la comunidad, están escribiendo una historia. Terminemos con el garantismo, y no sigamos sumando a que irresponsables tengan licencia de conducir".

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