En un primer momento las garitas estaban repletas de personas que aguardaban la llegada de los colectivos. Sin embargo, a medida que se fueron enterando de la noticia del paro, los ciudadanos comenzaron a deambular en busca de otras opciones para volver a casa o dirigirse al trabajo.

El paro causó gran indignación y enojo entre los usuarios del servicio, porque muchos quedaron varados con la medida sorpresiva. Mientras algunos optaron por tomar remises o taxis, otros comenzaron a caminar hacia su destino.

Algunas escuelas incluso habilitaron a los padres a que retiren a sus hijos desde las 15 -si bien el horario de finalización de clases era a las 17- para favorecer su organización ante la ausencia del transporte.

Aparecen en esta nota:

Comentá y expresate