El embajador argentino en Israel, Sergio Urribarri, se refirió al éxito alcanzado en ese país en el combate a la pandemia y advirtió que, a la par de la vacunación, se aplicaron restricciones muy estrictas. En diálogo con Radio 10, informó también sobre el avance de las gestiones que posibilitarían que la vacuna israelí pueda producirse en Argentina.

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Todo el mundo habla del éxito en el combate a la pandemia de Israel, pero es preciso remarcar que esa eficacia no hubiera sido posible sin una batería de restricciones muy duras que se adoptaron. Por supuesto que se vacunó, pero junto con la vacunación hubo confinamientos muy severos que permitieron frenar los contagios y preservar el sistema de salud”, detalló Urribarri.

En Argentina tuvimos una sola cuarentena estricta y ahora algunas restricciones, mientras que en Israel hubo tres confinamientos, el último en coincidencia con la vacunación”, comparó.

Más adelante, Urribarri destacó declaraciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, formuladas el 9 de julio: “Mirando atrás, como parte de un ensayo y error, podemos decir que el último paso (la apertura) fue demasiado temprano. Estamos en el medio de una tormenta global, que está creciendo... la segunda ola no salteará a ningún país. Esto requiere decisiones terribles, equilibradas entre el ensayo y el error. Vos intentás, te equivocás y lo arreglás. Así es como todos los líderes están operando”.

“Esto dijo el primer ministro de Israel, antes de tomar decisiones muy duras en un momento en el que habían subido mucho los contagios”, acotó Urribarri.

El embajador contó luego que llegó en las últimas horas a Argentina para transmitir al presidente de la Nación y a autoridades del Ministerio de Salud la propuesta que formuló el Hospital Hadassah de Israel, una de las instituciones de salud más prestigiosas del mundo, para desarrollar y producir una vacuna contra el covid – 19 en Argentina.

El Hospital Hadassah avanza junto al Instituto de Investigación Biológica de Israel en el desarrollo de la vacuna denominada BriLife. La fase 2 concluye a fin de mes y la intención es realizar la fase 3 en Argentina, para lo cual se necesitarían unos 30 mil voluntarios.

“Además, por la confianza en nuestra industria farmacéutica y en los científicos y científicas de nuestro país está la voluntad de producir esta vacuna en Argentina, en sociedad con laboratorios nacionales”, precisó Urribarri quien, por instrucción del presidente Alberto Fernández, elevó esta información a la ministra de Salud, Carla Vizzotti, y se encuentra trabajando junto a la funcionaria y su equipo en este tema.

El embajador anticipó también que en la última semana de abril está prevista la llegada a Argentina de un equipo de científicos israelíes del Hospital Hadassah. “Son expertos que vienen trabajando en las áreas más sensibles del combate a la pandemia y llegarán para avanzar respecto de la vacuna, brindar asesoramiento y transmitir su experiencia”, explicó.

Estamos trabajando fuerte en esta posibilidad de la vacuna porque desgraciadamente esta enfermedad no va a desaparecer ni hoy ni mañana, no hay certeza respecto de la duración de la inmunidad que brindan las vacunas y es por eso que nuestro presidente adopta medidas para el corto plazo, como las que anunció en estas horas, y a la par se piensa en el mediano y largo plazo como en el caso de este proyecto”, finalizó el embajador.

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