La cadena de modas estadounidense Urban Outfitters, una de las marcas comerciales del Grupo multinacional homónimo, matriz de un amplio portafolio de marcas integrado, entre otras, por las cadenas de moda, artículos para el hogar y decoración Anthropologie, BHLDN, Free People, FP Movement y Terrain, dejará de operar en el mercado chino. Región en la que actualmente se encuentra presente, exclusivamente, a través del canal online con una flagship store virtual alojada en la popular plataforma Tmall de Alibaba, que dejará de estar activa a partir del próximo 12 de septiembre. Fecha para la que se estima que se retiren todos los artículos de la marca, en una plataforma en la que solamente permanecerá activa a través de un servicio de atención al cliente, que dejará igualmente de estar operativo, en su caso, a partir del 24 del mismo mes.

Era la propia marca la encargada de dar a conocer la noticia a través de un comunicado oficial que publicaba a través de Tmall, donde cuenta con cerca de 1,14 millones de seguidores, y del que se han hecho eco distintos medios especializados, entre ellos The Business of Fashion. Desde donde adelantaban igualmente que, instantes después a la publicación de las fechas escalonadas para su retirada de la plataforma, desde su cuenta oficial en Weibo la cadena explicaba que la decisión debía entenderse como una medida “temporal” adoptada en el marco de un ajuste sobre su estrategia de expansión internacional. Un apunte sobre el que no añadía nuevas fechas ni mayores informaciones en relación a su posible regreso al mercado chino.

De este modo Urban Outfitters se convierte en la última cadena de modas internacional que pasa a replegarse en China. Un mercado que genera cerca de unos 200 mil millones de dólares en ventas en moda, pero en la que la feroz competencia, junto a las crecientes tensiones entre los bloques políticos a escala global, está haciendo que muchas compañías y grandes Grupos internacionales deban de repensar muy bien sus estrategias dirigidas a poder hacerse con una parte de ese codiciado pastel.

Más allá de la compañía estadounidense, Asos, New Look o Old Navy también han salido de China, mientras que C&A vendió su negocio en el país el año pasado, al tiempo que Inditex decidía echar el cierre a todas las tiendas físicas de sus marcas Bershka, Pull&Bear y Stradivarius, y Mango introducía una moratoria sobre la apertura de nuevos puntos de venta. Dejando de este modo en pausa todas ellas unas estrategias de expansión sobre este codiciado mercado, en lo que sin duda ha terminado afectando, de un lado, el acelerado crecimiento que están experimentando las marcas de moda propias del gigante asiático, y de otra las políticas de boicot contra las marcas extranjeras que, de manera más o menos velada, promueven desde el propio régimen de Pekín como medida de presión contra los Gobiernos extranjeros, y cuya última principal víctima fue la cadena de moda sueca H&M.

Fuente: Fashion United

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