Kristine Barnett, de 45 años, y su exesposo Michael Barnett, de 43, adoptaron a una niña ucraniana de seis años. Sin embargo, cuando la menor supuestamente cumplió nueve, la pareja fue acusada de negligencia grave por abandonar a la niña adoptiva. Luego se supo que no era tan niña. El hecho se dio en Indiana, Estados Unidos.

Natalia Grace, nacida en Ucrania, fue abandonada en un departamento en Lafayette, Indiana, en 2013. Sus padres adoptivos se mudaron a Canadá. La policía dijo que la nena tiene problemas de enanismo y dificultades para caminar. En una entrevista exclusiva con Daily Mail TV, Kristine insistió que Natalia no tenía 9 años, como afirman los documentos, sino que su verdadera edad era 22 años.

La madre adoptiva dijo que en realidad ellos eran las víctimas porque fueron aterrorizados durante años porque muchas amenazó con apuñalarlos mientras dormían y los empujaba a los portones electrificados.Y añadió: "Ella hacía declaraciones y hacía dibujos diciendo que quería matar a miembros de la familia, enrollarlos en una manta y ponerlos en el patio trasero". Confesó que tuvieron que esconder todos los objetos afilados.

A lo largo de los días, "todos los médicos confirmaron que sufría una enfermedad psicológica grave diagnosticada solo en adultos". La madre dijo que la adoptaron porque siempre quiso tener una familia más grande y como tuvo complicaciones en sus embarazos no pudo tener más hijos.

El padre se alarmó cuando vio a Natalia desnuda por primera vez porque tenía vello púbico. “Me acababan de decir que tenía seis años y era muy evidente que no lo era”, dijo asombrado y agregó que "la niña no quiso jugar a las muñecas y buscó la compañía de adolescentes".

"Es muy difícil descifrar cuántos años tiene porque tiene un aspecto único. Pero en ese momento comencé a creer que probablemente era una adolescente", confesó Kristine. Por eso, realizó pruebas de densidad ósea para establecer la edad. Los resultados arrojaron que la niña tenía al menos 14 años o más.

El médico principal de Michael Barnett, el Dr. Andrew McLaren, dijo que la fecha de nacimiento ucraniana de Natalia era inexacta y que había hecho una carrera fingiendo ser una niña pequeña. En 2018, un terapeuta clínico dijo que en realidad tenía más de 18 años.

Como era considerada una adulta por el estado de Indiana y era legalmente responsable de sí misma, la familia le alquiló un departamento y bajo la supervisión del proveedor estatal de atención médica, la dejaron instalada sola. Le dieron un número de seguro social, dinero para alimentos y una identificación.

Sin embargo, otras pruebas óseas concluyeron que en realidad tenía 11 años. Por eso, la declaración jurada reveló que Natalia le dijo a la policía en 2014 que la habían "dejado sola" cuando sus padres adoptivos se mudaron a Canadá. Los policías le creyeron y la consideraron una testigo confiable.

Posteriormente el estado de Indiana la acusó de crímenes contra un niño."Desde el primer día, esta fue una misión de amor. Pero cuando traés a un niño a tu casa, esperas que sea un niño. Ser acusado de esto es desmesurado para mí. Es simplemente horrible”, dijo angustiada.

Kristine se entregó a las autoridades el 19 de septiembre pero fue liberada después de pagar una fianza de 5.500 dólares. Mientras que su exesposo Michael se presentó a la policía un día antes y quedó en libertad tras pagar 5 mil, publicó Rosario 3.

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