martes 31 de enero de 2023
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Una mirada desde la alcantarilla

Veredas de verano

El espacio fuera del tiempo

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Por Belén Zavallo
  • Mi hija arma una mesa plegable en la vereda de la casa de mamá. Está con una amiga rubia que brilla como una espiga, tienen cajas de fósforos con canutillos, enhebran hilos de cera. Los colores en los ojos y en sus muñecas.
  • Abrimos chicles y pegamos el papel de adentro, mojamos el brazo y nos hacemos tatuajes de colores. Tenemos las rodillas rojas y picaduras de mosquitos en los talones, rascamos las cáscaras y dibujamos con las gotas de sangre en la vereda.
  • De noche corremos tucas y bichos de luz, cuando Flavito cruza la calle para buscar la pelota, lo acompaño. El pasto de la canchita nos moja los cordones de las zapatillas y parecen brazos muertos que caen en la tierra. Adentro del arco brillan las luciérnagas.
  • En Santa Rosa, los Bovier traen gomas inmensas y viejas al centro de la cancha y la prenden fuego. Las chispas y los chicos saltamos alrededor. El humo negro sube y esconde por un rato la luna. Desde las veredas los grandes nos miran, algunos hombres se cruzan a dar indicaciones, las mujeres nos cuidan.
  • Cuando llueve al costado del cordón salen barcos de papel a competir. Descalzos los gurises los corren hasta la esquina. Tienen la nariz mojada de alegría. La felicidad se desparrama entre las gotas y nos empapa.

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