domingo 15 de enero de 2023
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Una mirada desde la alcantarilla

La invención de Lionel

El verano se adelantó

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Hay un día común como todos que se vuelve icónico, una captura fija, un cielo enjaulado en esas veinticuatro horas. Cuando murió Maradona tuve la impresión de estar asistiendo a ese cruce irreal del tiempo y espacio en que todo lo ordinario, adquiere el carácter eterno. Me acuerdo del clima, de la ropa, de la noticia vista desde un ángulo específico de la casa, de las conversaciones. Ayer fue también una bisagra hacia el recuerdo. Un día que va a volver a ser contado. Hace poco, conversando sobre mi hija pensé en la construcción de los recuerdos. En la memoria como combustible espiritual. Esta selección y este mundial en particular operaron sobre mí, que siempre fui escéptica frente al fútbol, como un imán irresistible. Un anzuelo mordido con placer. Entre el recorrido del domingo puedo precisar imágenes intrascendentes que se volvieron necesarias para construir el paisaje.

1- Un hombre con bermudas y zapatillas marrones tiene una musculosa tan abierta en las axilas que se le ve la panza. Lo cruza una riñonera. Arma un puesto de banderas, espuma y cornetas. Parece una mesita pero tiene ruedas grandes solo atrás, como el carro de un caballo o de un pony. Lo imagino acarreando su cotillón. Son las nueve de la mañana. El sol se refleja en el nylon celeste y blanco más alto y atrás crecen copas de pino como dagas que agujerean el aire.

2- Ocho loros empujan sus cantos contra la copa del chivato. Las flores naranjas parecen un cerro del norte, una pila de ladrillos, un camión volcado en la ruta lleno de mandarinas. En el local de hamburguesas se apilan las conservadoras de las motos. La ciudad entera organiza el almuerzo por aplicaciones. Mezclado con el suelo, un tipo duerme entre las raíces de un árbol, es otra corteza. Atrás crece la figura de Urquiza en bronce, tiene seis palomas apoyadas sobre el lomo.

3- En la plaza, frente a la iglesia San Miguel, las carpas guardan artesanías como en un vivero. Una mujer policía nos mira desde la cabina. En las hamacas los niños uniformados con la camiseta celeste y blanca se miran para ver qué juego ocupar antes que el otro. Determinan sus posiciones por la mirada. El tobogán arde en sus piernas, empieza el éxodo.

4- En La invención de Morel, mi novela favorita de Bioy Casares, hay una imagen perpetua. Me acuerdo más que del argumento, de la impresión de lectura y del inicio porque me lo sé de memoria. “Hoy en esta isla ha ocurrido un milagro: el verano se adelantó.” Me digo este día es La invención de Lionel. Estamos en su isla y su juego es Faustine que nos aprisiona en su belleza como al Fugitivo.

5- Para un examen de Lengua Española una profesora nos pidió que analizáramos sintácticamente todas las oraciones del primer párrafo de la novela. “Hoy, en esta isla, ha ocurrido un milagro: el verano se adelantó. Puse la cama cerca de la pileta de natación y estuve bañándome, hasta muy tarde. Era imposible dormir. Dos o tres minutos afuera bastaban para convertir en sudor el agua que debía protegerme de la espantosa calma.”

6- Durante el mediodía pensé en vacas. En las mandíbulas de las vacas. En el movimiento mecánico de las encías pastando. Una espantosa calma en el paladar.

7- “Han crecido los árboles llevándose el miedo / la edad camina hacia el mito” dicen los versos de Juana Bignozzi. Abrazo a Pipi que miró el partido en su habitación. La chiquita ya duerme. Nos escribimos la alegría por celular. Guardo stickers nuevos.

8- A las ocho de la tarde el sol sigue dando calor. Me duele la garganta desde el viernes. Siento estalactitas delante de la campana que miraba en mis amigas de chica. Abrí grande la boca, el palo de helado en la lengua, los ojos de águila sobre el fondo oscuro. Subo al auto sin aire acondicionado. Veo todo celeste y blanco como si estuviese usando esos anteojos de 3D que venían en las revistas con un papel rojo y otro azul. Si cerraba un ojo, veía la vida en todo granada. Si cerraba el otro, estaba en el fondo de una pileta. Este mar es desconocido pero nadamos todos como cardúmenes.

9- Delante nuestro en una camioneta tres hombres se paran atrás. El del medio levanta una motosierra. La enciende. Dispara al cielo. El sonido me asusta. El desequilibrio del alcohol y el movimiento, las olas de la locura entre el festejo. Le pido a Dani que doble porque me da miedo que termine lastimando a alguien o a él.

10- Frenamos en una plaza recién arreglada. Tiene juegos inclusivos. Ninguna persona está sin vestirse de argentino. En los subibajas un padre redondo con un hijo juegan a tener el mismo peso. Fuera de ellos dos, todos sentimos una levedad nueva.

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