Un policía de Arkansas, Estados Unidos, fue echado del cargo por dispararle a un chihuahua, informó el lunes la oficina del alguacil del condado de Faulkner. El incidente ocurrió el pasado viernes 4 de enero, cuando el oficial atendía al reclamo de una mujer que aseguraba que los ladridos del animal la molestaban.

Al llegar, el agente le pidió al dueño del animal que saliera de su propiedad para hablar en la calle y, al negarse, le disparó sorpresivamente al perro, a pesar de que el vecino estaba filmando con el celular. En una declaración posterior, el oficial justificó sus acciones afirmando que el perro se mostraba "agresivo".

En el video se puede observar el momento en el que el policía, Keenan Wallace, se acerca a la casa de Doug Canady, mientras dos perros ladran y mueven nerviosamente sus colas. Posteriormente, la cámara se inclina hacia el suelo y suena un disparo. Entre palabras de indignación del hombre, la cámara vuelve a enfocar al oficial y se puede ver y escuchar el sufrimiento de uno de los pequeños animales.

El perro, llamado Reeses, recibió un tiro en la cara y, aunque milagrosamente sobrevivió, aún no está fuera de peligro. El impacto de la bala destruyó su mandíbula y ya fue sometido a varias cirugías.

Se abrió una cuenta en la plataforma GoFoundMe para recolectar fondos y pagar los elevados costos del tratamiento del animal. En tres días se recolectaron casi 19.000 dólares, que serán destinados a los gastos de las cirugías y al futuro tratamiento para asegurar el proceso de recuperación del chihuahua Reeses.

El policía a cargo de la zona, Tim Ryals, expresó su dolor por el incidente, ofreció disculpas y calificó el hecho como desalentador. Ademas, garantizó la colaboración de ese cuerpo policial para realizar las investigaciones del caso y determinar si el oficial violó alguna ley estatal al disparar contra el perro.

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