Todas las miradas apuntarán a California, en los Estados Unidos, desde donde se lanzará esta noche el satélite Saocom. El ingeniero Adrián Orellano, oriundo de Gualeguaychú, quien trabaja en el proyecto hace cinco años, dijo: “Para los apasionados de la ciencia y la tecnología, hoy es la final del mundo”.

De antemano, la historia podría sonar lejana y sin probabilidades de atrapar la atención del lector. El lanzamiento de un satélite es propio de las naciones del primer mundo o de alguna producción cinematográfica, pero poco y nada tiene que ver con la cotidianeidad de las familias argentinas.

Pero la historia que hoy tendrá uno de sus capítulos más importantes comienza a volverse interesante cuando la relata un joven que nació y creció en Gualeguaychú, y aunque vive en Buenos Aires hace algunos años, siempre vuelve a la ciudad entrerriana.

Adrián Orellano es ingeniero en sistemas de información, recibido en la Universidad Nacional Tecnológica (UTN) de Concepción del Uruguay. En 2013 ingresó en la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) para integrarse en el proyecto Saocom, que significa Satélite Argentino de Observación con Microondas. Desde ese momento su vida no volvió a ser la misma.

Fueron cinco años de mucho estudio, dedicación y, sobre todo, horas de trabajo. Pero, todo esfuerzo tiene su recompensa. Esta noche, Adrián será uno de los más de 500 participantes en el proyecto que estará pendiente del lanzamiento del Saocom 1 A, el primero de una seria de cuatro satélites argentinos.

Desde Córdoba, donde funciona el Centro Espacial Teófilo Tabaré, el ingeniero gualeguaychuense habló con ElDía sobre las últimas horas antes que el satélite, que servirá, entre muchas otras cosas, para generar imágenes de la tierra y realizar un mapa de la humedad del suelo, entre en órbita.

Estamos preparando todo para el domingo a la noche [el lanzamiento se trasmitirá por TV desde las 20], muy ansiosos y expectantes. Tenemos un reloj con la cuenta regresiva, que cada vez que lo miramos nos pone nerviosos. Pero también estamos tranquilos de saber que estamos preparados para lo que viene. Ahora, ajustamos los últimos detalles para tener todas las herramientas necesarias y controlar el satélite una vez que sea lanzado”, contó a El Día.

Aunque se trabaja en su desarrollo, Argentina todavía no tiene la capacidad de poner en órbita sus satélites, por eso el lanzamiento tendrá lugar desde una base militar ubicada en California.

El proyecto

El Saocom comenzó su planificación en 1998, pero recién en 2013 se empezó a materializar. Servirá para monitorear, prevenir, mitigar y evaluar catástrofes naturales o antrópicas, que serán vitales para su aplicación en agricultura, como la humedad del suelo; los índices de vegetación y el control de plagas; aplicaciones hidrológicas, costeras y oceánicas, entre otros muchos usos.

Todo proyecto espacial se divide en tres partes: operaciones, segmento de tierra y segmento de vuelo. Adrián Orellano trabaja en éste último, y dentro de éste en una de las tareas más importantes de todo el proyecto: el diseño del software y evaluación del Radar de Apertura Sintética (SAR), que es el principal instrumento que tiene el Saocom.

Sobre el lanzamiento, el gualeguaychuense explicó que “hay muchísimas cosas que se tienen que tener en cuenta, poner a punto y coordinar entre la empresa que lo hace –SpaceX, propiedad del empresario multimillonario Elon Musk–, el cohete lanzador, la parte técnica del satélite y el equipo de operaciones. Es tremendamente complejo todo”.

“La mayor cantidad de trabajo se ha invertido en el centro espacial de Córdoba, desde donde se va a operar el Saocom una vez lanado. Existen estaciones terrenas en todo el mundo, en las que hay antenas para comunicarse con el satélite y mandarle comandos. Todas esas antenas se comunican por red con Córdoba, donde está el software de control y el equipo de operaciones”, contó el joven ingeniero.

“Después del lanzamiento vienen las actividades más críticas. Tenemos que comunicarnos con el satélite, proyectar su órbita, y hacer maniobras para la corrección de órbita y actitud. Luego, en un período de 24 horas de lanzado, hacemos los despliegues de los paneles del radar SAR, donde voy a estar trabajando directamente. Esta es la actividad más crítica de la misión”, aclaró Adrián, quien se ocupará, durante el próximo mes, de la puesta a punto del instrumento de radar. Para luego, hacerse cargo de la etapa de calibración externa, hasta mayo del año que viene aproximadamente.

“En ese periodo vamos a ir aumentando la calidad de la imagen que nos da el radar, hasta tener un producto de alta calidad. Espero que todos en Gualeguaychú puedan presenciar el lanzamiento y acompañarnos en este momento tan importante para la ciencia y la tecnología del país. Para nosotros, hoy es la final del mundo”, expresó Adrián.

Link para ver en vivo:

Vivo

Link de spacex: https://www.rocketlaunch.live/launch/saocom-1a

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