Geraint Mullin, de 17 años, tuvo que someterse a dos operaciones para salvar su vida después de que el grano que quiso explotar se convirtió en un absceso. Pasó tres semanas en el hospital luchando contra la horrible infección. Ocurrió en Reino Unido.

Como suele hacer cualquiera, cuando Geraint notó un granito, lo apretó y siguió viendo la tele tranquilamente. Al día siguiente, su cuello se hinchó y el grano empezó a crecer mucho más. Cuatro días después, fue a visitar a su médico de cabecera que decidió trasladarlo de inmediato al hospital con sepsis.

"El médico notó que mi ritmo cardíaco era muy rápido y estaba bastante confundido. Todos estos eran signos de sepsis que obtuve del absceso", explicó a The Sun el adolescente de Newport, Gales del Sur.

Geraint quiere advirtir a otros jóvenes para que estén atentos a los signos de lo que puede ser una enfermedad mortal. "Una de las peores cosas es que no sabía qué era la sepsis. Nunca había oído hablar de ella antes. No tenía idea de que estallar un grano podría causarla", explica.

Qué es la sepsis

La condición siempre es desencadenada por una infección. La mayoría de las veces la culpable es una enfermedad que todos reconocemos: neumonía, infecciones urinarias, infecciones de la piel e infecciones en el estómago, por ejemplo, apendicitis.

Si una persona se siente "gravemente enferma", no parece ser ella misma y muestra alguno de los siguientes síntomas, se debe sospechar sepsis:

• debilidad

• pérdida de apetito

• fiebre y escalofríos

• sed

• respiración difícil o rápida

• frecuencia cardíaca rápida

• presión arterial baja

• baja producción de orina

La Organización Mundial de la Salud advirtió en un informe que la sepsis causa cada año hasta seis millones de muertes en todo el mundo, a pesar de que la mayoría de ellas se pueden prevenir.

"Por suerte, para mí, se encontró a tiempo y me trataron. Podría haber sido completamente diferente", aclara el joven.

Fuente: TN.

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