Hace tan solo unos meses, Piyawat Harikun, oriundo de Tailandia, había terminado las clases en el colegio secundario. No sabía muy bien qué carrera quería seguir, aunque algo tenía claro: estaba seguro que quería jugar a los videojuegos durante todas las vacaciones.

Sin embargo, lo de Piyawat no era únicamente un pasatiempo sino una adicción. Por algún tiempo, los padres trataron de que el joven acude a un psicoanalista sin éxito, hasta que ocurrió lo peor.

El pasado sábado abrieron la puerta de la habitación de su hijo y lo encontraron sin vida sobre su computadora.Los padres de Piyawat dijeron que se quedaría despierto toda la noche jugando, y luego correría las cortinas durante el día para seguir jugando. Si bien lo instaron a detenerse y llevaron comida a su habitación durante el día, él continuó jugando.

Al parecer, el joven falleció luego de caersese había caído de la silla de la máquina. Tanto su padre como su madre, había intentado revivirlo, pero trágicamente el joven ya no respiraba.

Mi hijo era inteligente y siempre fue excelente en la escuela, pero tenía un gran problema con la adicción a los juegos. Traté de advertirle sobre sus implacables largas horas jugando y prometió reducirlo, pero ya era demasiado tarde”, explicó su madre, en una entrevista con un diario local de Tailandia. Y agregó: “Murió antes de tener la oportunidad de cambiar. Quiero que la muerte de mi hijo sea un ejemplo y una advertencia para los padres cuyos hijos son adictos a los juegos. Deben ser más estrictos con las horas de juego de sus hijos, de lo contrario podrían terminar como mi hijo”.

Fuente: Mitre

Comentá y expresate