Un auto robado en Rosario en la escena del triple crimende Cristian Walter “Tero” Barreto, Germán “Morrón” Herlein y Laureano Alejo Morales. Indicios de cómo en la investigación del triple homicidio del domingo pasado en el barrio Los Paraísos de Paraná se vio salpicada por la escena narco rosarina. Imágenes de un video viralizado que mostraron cómo un sicario en 20 segundos liquidó a tres hombres, dos de ellos ligados a la narcocriminalidad entrerriana. Una triple ejecución cuyas evidencias exponen que 200 kilómetros no es distancia en el nuevo/viejo mapa de la transay la venta de droga en la región.

El domingo pasado a las 15.18, Barreto, Herlein y Morales, junto con Víctor Barreto, se cubrían del sol a la sombra de un árbol sobre la vereda de Las Camelias, entre Ovidio Lagos y Gobernador Enrique Mihura de Paraná. Los cuatro estaban entre un Ford Focus gris y VW Gol Trend blanco que estaban estacionados. En principio se estima que Herlein y Morales habían llegado allí para venderles esos autosa los hermanos Barreto.

Veintidós segundos después tres de los cuatro hombres estaban muertos. Tero tenía dos balazos, Morrón siete impactos y Morales seis. Todos tenían al menos un disparo de remate calibre 9 milímetros en la cabeza. El video viralizado el miércoles le puso imagen a la narración. Dos hombres con cascos en una moto Honda Tornado 250 entraron en la escena y el acompañante, vestido de color oscuro, llegó y se bajó disparando para cazar a sus presas como si fuera un felino. A las 15.19 del domingo, cuando el sol caía como plomo, sobre calle Las Camelias yacían tres hombres asesinados en un triple crimen que sacudió a la sociedad paranaense.

Relato del sobreviviente

Uno de los hombres atacados pudo escapar y sobrevivir. “Ahí me caigo, por eso zafé, mirá”.La voz de Víctor Barreto se escucha como fondo del video viralizado mientras el sollozo de una mujer lo acompaña como banda de sonido. “Ahí me meto en el baldío”, cuenta. Y una vez que la imagen muestra cómo la moto huye por donde había llegado, Barreto dice: “Ahí me tira en el baldío, estira el brazo, tira dos nomás”.

Siete horas más tarde, alrededor de las 22.15, un llamado al 911 alertó que un auto estaba siendo consumido por el fuego en Supremo Entrerriano y Vera Peñaloza, a unas 40 cuadras de la escena del triple crimen. Una vez sofocadas las llamas los investigadores constataron que se trataba de un Renault Kwid radicado en Granadero Baigorria que había sido robado a mano armada en Rosario el 28 de octubre.

Para los pesquisas entrerrianos era el auto de apoyo utilizado para dar cobertura al sicario del triple crimen. Fuentes policiales indicaron que el auto entró a Entre Ríos por el túnel subfluvial el 5 de noviembre, diez días antes del triple crimen. Así los ojos de los investigadores comenzaron a mirar a Rosario.

Una ciudad, dos caras

Paraná tiene 250 mil habitantes que sumados al Gran Santa Fe aglomeran aproximadamente un millón de personas. Es una ciudad con varias postales. Privilegiada con un mirador natural de barrancas de entre 60 y 80 metros que dan al río Paraná, también es una capital provincial donde un ex intendente, Sergio Varisco, purga condena desde diciembre por integrar una banda narcocompuesta por 32 personas.

Dos postales. Más allá de que la capital entrerriana oscile entre 30 y 35 homicidios anuales, muy por debajo de la ciudad de Santa Fe y ni hablar de Rosario, sus habitantes están preocupados. Es que el lunes Paraná cerró una semana de cinco asesinatos, uno de ellos triple crimen con sello mafioso y mensaje narco.

Fuentes allegadas a la investigación en manos del fiscal Martín Wasinger reconocen que trabajan sobre tres hipótesis de diferentes intensidades: la rosarina, la paraguaya (a partir de una traición con una línea de distribución) y la paranaense.

Pero las tres hipótesis se podrían fusionar en dos e incluso en una. Por el catálogo de broncas que mantenía abierto, el Tero Barreto se presenta como el objetivo principal de la matanza del domingo. Sindicado como un transero de bajo perfil, Barreto pasó en los últimos 20 años de robar motos y bicicletas a manejar un territorio en Paraná mientras vivía en el bonaerense Nordelta, en Tigre. No es un dato menor que solía ir a Paraná sólo los fines de semana y que su apodo hizo que en la capital entrerriana se hablara de los hermanos Barreto como "Los Teros".

Cristian mantenía contactos con Germán Ezequiel Velázquez, apuntado como proveedor de drogas de la organización liderada por Luis Paz, preso en la cárcel de Rawson y padre de Martín “Fantasma” Paz, asesinado en septiembre de 2012 en Entre Ríos y 27 de Febrero en un crimen que derivó en el juicio y condena al núcleo duro de Los Monos.

Tanto cartel tiene Velázquez que se lo mencionó en su momento como uno de los que participó en el asesinato de Claudio “Pájaro” Cantero, líder de la banda de Los Monos, el 26 de mayo de 2013. Por aquellos días ya estaba vinculado a la banda del ex mánager de boxeo para el que trabajaba en Paz SRL. Se dice que es padrino de una de las nietas de Paz. Hasta ayer seguía prófugo de la Justicia con pedido de captura internacional.

Luis Paz y Villa Constitución

Según la elevación a juicio de la causa investigada por el fiscal santafesino Walter Rodríguez que tiene como principales acusados a Paz y al arquitecto santafesino Andrés Canteli los 146 kilos de marihuana hallados en un auto frente al domicilio de Canteli en diciembre de 2018 había sido fruto de una negociación entre Paz y Velázquez. También se determinó que Paz tenía una autorización para conducir el auto Honda CR-V propiedad de la pareja de Velázquez.En la misma causa se ventilan contactos de Velázquez con el narco paranaense “Tavi” Celiz y con el Tero Barreto.

Sobre Barreto, las fuentes contaron de sus contactos con Elbio Gonzalo Caudana, condenado en diciembre de 2018 a 12 años de prisión como organizador y financiador de su banda narco. Un apellido que resonó sobre finales de 2018 cuando uno de los hijos del hombre, Matías, se postuló públicamente como candidato de Nahir Galarza, condenada por asesinar a su ex novio Fernando Pastorizzo. Matías Caudana fue el único absuelto en el juicio en el que su padre y otras 19 personas fueron condenados.

De los Barreto también se escuchó que desde mediados de 2019 habían mantenido encontronazos “con colombianos que los tenían amenazados", explicó un vocero consultado a lo que se le había sumado severos conflictos con sectores de las barras bravas de Colon y Patronato que manejan en las calles la transa. Una historia, la del “Tero”, con demasiados frentes abiertos.

Fuente: La Capital

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