Nelson Rolandelli decidió renunciar a la vicepresidencia de Patronato luego del ataque que sufrió la semana pasada, cuando su casa fue baleada. “Es para tranquilizar a mi familia y volver a la vida normal”, expresó el dirigente.

La resolución fue consensuada con su familia, ya que temen que la balacera esté relacionada con su cargo en el club. “A uno de los miembros de la Comisión Directiva le tenía que pasar y me pasó a mí”, lamentó.

“No solo fue el ruido de las balas, sino que fue el ruido de las chapas, los vidrios que saltaban. No podíamos creerlo, pensamos que era una balacera y nos tiramos cuerpo a tierra. Llamamos al 911 y nos dimos cuenta que fue una balacera a mi casa”, relató Rolandelli sobre la violenta situación vivida.

"Mis hijas se habían ido a un cumpleaños. Los tiros fueron en su pieza, doy gracias a Dios que no estaban”, remarcó y agregó: “No tenemos nada que ver con la mugre que nos quieren meter. Esto es una situación limite, nosotros con mi mujer y mi familia la pasamos muy mal”.

La única responsabilidad es ser vicepresidente en el club de nuestros amores, pero nada más”, señaló en diálogo con La Cábala. En ese sentido, recordó lo ocurrido el 3 de diciembre de 2016, cuando las oficinas del club recibieron 9 balazos: “Lo mismo que pasó en el club fue lo que pasó en mi casa. Somos dirigentes de un club de barrio, que eso quede claro”.

"Con la Policía acordamos toda la logística de cada partido. La Policía de Entre Ríos se movió rápido y enseguida nos puso custodia a cada miembro de la comisión directiva”, destacó. Aunque, claramente no alcanza con la custodia.

Quiero recuperar mi vida normal, hasta que no consiga eso no voy a parar”, finalizó Rolandelli.

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