La joven madre de 26 años ya recibió el alta médica en el sanatorio, pero aún se encuentra en Gualeguaychú, en la casa de su hermana, junto al padre de Valentino, que tras constatar la muerte de su hijo en Nogoyá, regresó a Gualeguaychú en la misma ambulancia que lo trasladaba a Paraná.

A Claudio le tocó presenciar el peor momento de su vida. “Yo presencié el parto”, confió a ElDía, y relató todo lo que vivió: “Mi mujer hacía los trabajos de parto, estaba para tener, y le pedían que empujara, que hiciera fuerza para que el bebé saliera; y el bebé salió, como despedido, y nadie lo agarró y se cayó al piso. La partera estaba ahí, la obstetra estaba ahí, y yo les decía que la cabecita estaba ahí que faltaba poco, y ahí le dijeron que empujara”.

“Lo que yo he visto en películas, en cosas que uno se imagina, esto fue muy diferente”, indicó visiblemente quebrado. “El bebé salió y cayó al piso, no dio tiempo a la partera a agarrarlo, y la obstetra no reaccionó. Lo único que hicieron fue levantarlo del piso y meterlo en una incubadora y llevármelo al hospital. El cordón se cortó solo cuando el bebé cayó. Eso fue lo que pasó y lo que nosotros vimos, lo vi yo, lo vio mi mujer, la partera, la obstetra y el pediatra que estaba para recibir al bebé, después de ahí lo metieron en una incubadora y se lo llevaron”, describió el padre de Valentino.

El parto fue a las 14.10 y a las 15 se registró su ingreso en el Hospital Centenario. “Yo me fui y dejé a mi mujer porque mi bebé estaba mal y le pedí a mi mamá que me la cuide a ella. Me fui al hospital y ahí estuve esperando hasta que se arrimó la doctora que lo estaba atendiendo y me dijo que el bebé estaba bien, que lo habían estabilizado y que íbamos a necesitar mandarlo a Paraná porque le tenían que hacer una tomografía computada porque tenía un hematoma en la cabecita y el neurocirujano se lo iba a sacar para que estuviera bien”.

Claudio conocía el estado de gravedad, pero confió en que todo iba a salir bien. “Esperamos que llegara la ambulancia y fuimos para Paraná, pero cuando estábamos llegando a Nogoyá los médicos que venían cuidando a mi bebé le dijeron al chofer que se metiera”, alcanzó a contar antes de quebrarse en un llanto que transmitía todo su dolor.

“El único momento que pude tocarlo fue cuando estaba en la incubadora”, mencionó. Su hijo había sido llevado a la Morgue Judicial de Oro Verde para que se le practicara la autopsia que determinará la causa de muerte. “Ahora nos toca esperar, que nos entreguen al bebé y poder irnos a Urdinarrain donde quiero enterrarlo”.

Por último, sobre lo ocurrido en el sanatorio privado de Gualeguaychú, dijo: “Uno esperaba que por ir a un lugar así se iba a estar mejor y decidimos eso, pero jamás pensamos que íbamos a tener este desenlace”.

Fuente: El Día

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