Se conocieron este jueves los resultados de los 11 allanamientos realizados en Concordia por parte de fuerzas federales y agentes de la AFIP, en el marco de una causa que investigaba facturación apócrifa. Los procedimientos fueron ordenados por el juez Federal de Concepción del Uruguay, Pablo Seró, e incluyo domicilios particulares, estudios contables, financieras y otros comercios.

Acorde a lo informado siguiendo la ruta del dinero derivado de la venta de estas facturas se llegó a las financieras con las que se pretendía blanquear la operatoria. Gracias a ello se pudo establecer quiénes eran los sujetos que intervenían en el proceso, por el cual obtenían grandes importantes ganancias y réditos.

"Estas personas conformaban una organización que según pudo establecerse estaba destinada a la venta de facturación apócrifa, e involucraba a contadores, cuevas financieras e intermediarios destinados a colocar / comercializar esas facturas" señalaron desde la AFIP.

La actividad delicitiva comprendía la creación de una "ingeniería fiscal" para beneficiar a distintos contribuyentes, incluso a ellos mismos, atemperando su carga impositiva. "Consistía en la creación de sociedades pantallas o mediante la inscripción de insolventes o personas de escasos recursos, mediante el soporte intelectual y técnico de un asesor contable".

Durante los último año, mediante facturas electrónicas apócrifas, y solo en la provincia de Entre Ríos, se ha facturado una suma superior a los 350 millones de pesos. La zona en la que se comercializaban estas facturas abarca la costa del Uruguay, incluyendo la zona de Corrientes y parte de la provincia de Buenos Aires, especialmente Bahía Blanca.

QUÉ SE SECUESTRO

-Documentación y equipos informáticos relevantes para la causa

-4,5 millones de pesos

-40 mil dólares

-700 cheques a cobrar por un monto superior a los 25 millones de pesos

-Siete autos y dos motos de alta gama

-Armas de grueso calibre

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