Es la regla primordial de las rupturas: no mantener bajo ninguna circunstancia relaciones físicas ni verbales con una expareja, luego de dar por finalizada la relación. Sin embargo, los hallazgos demuestran que las relaciones sexuales con un excompañero en realidad pueden disminuir la angustia psicológica causada por una separación y proporcionar el cierre físico necesario para seguir adelante.

Un reciente estudio publicado en la revista médica Archives of Sexual Behavior, encontró que las parejas que se reúnen solo por una noche se recuperan más rápido de sus rupturas. Los resultados arrojados demostraron que aquellos adultos que tenían más dificultades para atravesar la ruptura eran quienes más buscaban hacerlo.

Los expertos que llevaron a cabo la investigación aseguran que muchas personas se reconcilian incluso por una sola noche para obtener el cierre físico que necesitan para seguir adelante. La práctica se asocia a menores probabilidades de informar síntomas de depresión y, por lo contrario, quienes lo hacen experimentan sentimientos más positivos diariamente.

"Las separaciones tienen distintas etapas y formas de distanciamiento que no se dan simultáneamente o al mismo tiempo. Es por eso que hasta que la elaboración de la pérdida no se da satisfactoriamente puede haber idas y vueltas en distintos aspectos. Lo erótico es parte del catálogo de lo que une y desune a dos personas", sostuvo en diálogo con Infobae la doctora Mirta Goldstein, psicoanalista y vicepresidente de la Asociación Psicoanalítica Argentina.

Para Gabriela Rougier, psicóloga especialista en terapia de parejas, siempre que hay una ruptura, una parte de uno mismo se va con esa relación. "A veces, en el proceso de separación, para avanzar con el duelo las personas vuelven a las ex parejas en búsqueda de lo conocido, de cierta seguridad y también en búsqueda de esa parte de uno mismo que se perdió", explicó la experta.

La doctora Stephanie Spielmann, profesora de psicología de Wayne State University en Michigan y autora principal del estudio, dijo que las personas que tenían más dificultades para recuperarse de una ruptura eran las que más buscaban sexo con su ex pareja. "La investigación sugiere que el retorcimiento de la mano de la sociedad con respecto a tratar de tener relaciones sexuales con un ex puede no está justificado", aseguró Spielmann.

Para la especialista, a menudo es necesario "retroceder para avanzar". "Volver a examinar el lado sexual de una relación a veces puede hacernos ver muy claramente que hemos idealizado la relación o sentir mucho menos dolor de lo que pensábamos", explicó. "Así que hay una sensación de cierre que puede ser útil".

Para el informe, el equipo de la universidad estadounidense realizó dos estudios. En el primero, se reclutaron a 113 participantes que habían experimentado recientemente una ruptura. Dos meses después, los adultos completaron una encuesta, en la que se hacían preguntas como si hubieran intentado, o no, tener algún contacto físico con sus ex parejas, cuán emocionalmente estaban aún conectados y cómo se sentían al final de cada día.

En el segundo estudio, se pidió a 372 participantes que informaran la cantidad de veces que habían intentado tener relaciones sexuales con su ex, tanto con éxito como sin éxito, y si aún se sentían emocionalmente unidos.

Si bien la mayoría de los participantes que intentaron tener relaciones sexuales con su ex terminaron haciéndolo, dos meses más tarde no informaron un apego emocional. Después de analizar los resultados, los investigadores concluyeron que la búsqueda de relaciones sexuales con un ex no obstaculiza la recuperación emocional de una persona de una ruptura.

"Si bien puede suceder que un montón de aspectos de esa relación dejaran de funcionar, puede ocurrir que sexualmente la pareja tuviera mucha piel o química y extrañe esa parte de esa relación, puede tener que ver con una cuestión física y de satisfacción sexual. Y otras veces, no se trata del sexo en sí, sino de lo emocional, y no con el otro sino con uno mismo, con esa parte de él o ella misma que anhela", explicó respecto a las causas del accionar Rougier.

Sin embargo, no es la primera vez que una investigación sugiere que tener sexo con un ex puede no ser tan perjudicial emocionalmente como se creía. Un estudio de 2012 de la Universidad de Arizona que examinó a 137 adultos recientemente divorciados encontró que si las relaciones sexuales habían ayudado o no a una pareja a superar el final de su matrimonio dependía de qué tan encaminados a hacerlo estuvieran los participantes.

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