Daniel Avilés es un albañil de 40 años que vive en Gualeguaychú, y hace pocas semanas se convirtió en el primer donante de médula ósea de esa localidad.

“En el 2015 fui a donar sangre para mi hijo que iba a ser operado y ahí en el Banco de Sangre me preguntaron si quería ser donante de médula. Me contaron de que se trataba y como se hacía todo y no lo dudé. Dije que sí, pero la verdad nunca pensé que podía ser compatible con alguien y que me iban a llamar", contó en diálogo con radio Máxima.

"El año pasado, en marzo por ahí, fue cuando me llamaron y dijeron que era compatible con un nene de dos años que necesitaba un trasplante de médula ósea y ahí empezó todo. Tuve que realizarme nuevos estudios, viajar a Buenos Aires, todo iba saliendo bien, pero el nene había tenido algunas complicaciones así que había que esperar. Hasta que finalmente en julio de este año se pudo hacer”, expresó.

En esa línea, Daniel explicó. "El Incucai se hizo cargo de todo. Incluso un tiempo antes me dieron unas vacunas para producir más células y yo seguí todos los pasos mientras seguía con mi vida normal. El 18 de julio viajé acompañado de mi hija mayor y el procedimiento habrá durado casi tres horas más o menos. Es casi lo mismo que cuando donas sangre, no duele y apenas se siente la molestia de las agujas. Cuando terminamos, nos fuimos con mi hija al hotel donde nos habían alojado, fuimos a comer y a pasear un poco y cuando ya estábamos en Retiro esperando el colectivo para volver, ahí me avisan que ya estaba, que el nene había sido trasplantado y que todo iba bien. Nos emocionamos, no podía creer que todo fuera así, me sentí muy bien de poder ayudar a salvar una vida, porque ese nene podría haber sido mi hijo, a cualquiera nos puede tocar”, relató Daniel con emoción contenida.

Consultado sobre si en algún momento tomó contacto con la familia del niño trasplantado, dijo que no, “no sé quién es, solo que es de Argentina también, esos datos solo los tiene el Incucai y es confidencial”, relató.

Por último, el primer donante de Gualeguaychú confiesa que aprovecha cada oportunidad que tiene para recomendar que se hagan donantes de médula. “Todo es tan sencillo y nunca sabemos cuándo nos puede tocar, cuanto más donantes haya más posibilidades de encontrar compatibles y salvar vidas”, destacó.

Fuente: Máxima Online

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