Sus buenas actuaciones lo llevan a Rusia. Un semestre en River, sumado a todo lo que consiguió en Atlético Nacional de Medellín (13 títulos, incluida la Copa Libertadores de 2016) lo depositaron en la lista de 23 jugadores que Jorge Sampaoli llevará al Mundial.

Pero unas horas antes de subirse al avión que partirá esta noche a las 21 desde el aeropuerto de Ezeiza con el plantel rumbo a Barcelona (el lugar en el que concentrarán antes de instalarse en Moscú), Franco Armani pasó por las oficinas del Monumental para firmar una nueva cláusula de rescisión con el club de Núñez por 15 millones de dólares netos (20,1 millones brutos).

Una vez que Armani entró en la órbita de la Selección en los pasillos de Udaondo y Figueroa Alcorta se encendieron las alarmas. No porque no quisieran que integre el plantel argentino. Todo lo contrario. En River había un deseo generalizado de que el arquero forme parte de la lista. Pero esa situación, sumada a sus grandes atajadas (mantuvo la valla invicta en 13 de los 21 partidos que jugó con el equipo de Marcelo Gallardo y llegó a estar 620 minutos sin que le convirtieran un gol) hicieron que esté en la mira de clubes europeos.

Un par de semanas atrás, trascendió el interés de Juventus de Italia, que se quedó sin el histórico Gianluigi Buffón después de 17 años. Y durante el Mundial esas ofertas podían multiplicarse, sobre todo si Armani termina como titular en la Selección (de todos modos, arrancaría como suplente detrás de Wilfredo Caballero).

Rápidos de reflejos, los dirigentes de River advirtieron esta situación y es por eso que desde el momento que Sampaoli confirmó a Armani en la lista de 23, comenzaron a hablar con los representantes del arquero, quienes en ningún momento pusieron objeciones. Es que la intención del ex Nacional de Medellín es seguir por un largo tiempo en Núñez.

"La idea es quedarme, hace poco tiempo que llegué a Argentina y a River. Tenemos que seguir con la Copa Libertadores e ir por ella”, afirmó Armani hace unos días, ya vestido de Selección. Es el sueño que tiene el arquero: ganar la Libertadores con River, el club por el que hinchaba en su niñez en Casilda.

Este miércoles al mediodía Armani pasó por el Monumental y se reunió con Rodolfo D'Onofrio en la oficina presidencial del primer piso. Allí el arquero estampó su firma para subir el monto de su cláusula de rescisión, que pasó de 8 a 15 millones de dólares (20 brutos), y que también incluye mejoras en las condiciones de su contrato.

De esa manera, ambas partes posaron sonrientes. Armani viajará a Rusia con la felicidad de ir por un sueño, teniendo el respaldo de River, y en el club de Núñez tendrán la tranquilidad de que, de algún modo, blindaron al arquero con el que podrán seguir contando después del Mundial para ir con todo por la Copa Libertadores.

Y a los hinchas, esos que no pararon de pedirlo para la Selección cada vez que el casildense se paró bajo los tres palos millonarios en el Monumental, seguramente también se les dibujará una sonrisa en sus rostros.

Fuente: Clarín.

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