Frente al Congreso de la Nación, ubicado en el centro de la Ciudad de Buenos Aires, un emblemático Monumento Histórico Nacional se erige: la Confitería del Molino. Compuesto por 5 pisos, una azotea con torre-cúpula accesible y 3 subsuelos, marca en la esquina de Avenida Rivadavia y Callao un recorrido por la trayectoria porteña.

Actualmente, el Ministerio de Obras Públicas está llevando un proyecto de Restauración Integral. Son 4 obras en total, para la puesta en valor del edificio, con el fin de restaurar todos sus componentes arquitectónicos originales.

El Plan de Restauración Integral consistió en la consolidación estructural, la impermeabilización de la cubierta, la restauración integral de la cúpula y la fachada, como también la reconstrucción de los cuatro leones alados. Los trabajos estuvieron a cargo de un equipo interdisciplinario del Ministerio de Obras Públicas, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la Comisión Bicameral Administradora del Edificio del Molino.

La primera etapa de obras consistió en la conservación de la cúpula del edificio, de gran valor histórico y patrimonial, con tareas de reposición del pináculo, la reconstrucción de ornamentaciones, la reposición de cerámica vítreas en mampostería y de barandas, como también el tratamiento de herrería artística (zinguería), la restauración de carpinterías metálicas y el tratamiento de aspas, sumado a la recuperación del motor.

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Además, se realizó el tratamiento de la fachada, el sellado de grietas y fisuras, y el trabajo sobre los espacios internos, azotea, tambor y cúpula, sus solados, mampuestos y carpinterías, incluyendo los vitrales.

En la siguiente etapa, el objetivo fue la conservación, impermeabilización y readecuación de las cubiertas existentes. Allí, se removieron los revoques sueltos sobre las fachadas internas, se retiraron las rejillas y los embudos de lluvia existentes, y se demolió y retiró el contrapiso, la carpeta y membrana existente.

Por último, se emprendió la restauración de la fachada desde el primer piso hasta la cubierta, que contempló la consolidación de los sectores erosionados, limpieza general, recomposición de revoques, recuperación de la símil piedra, restauración de carpinterías y herrerías en balcones.

También se avanzó con la recuperación y reposición de revestimientos cerámicos y la reconstrucción de ornamentaciones, como la crestería de remate, la impermeabilización de los balcones, la restauración de sus soldados, y la iluminación.

Su restauración forma parte de un Plan que lleva adelante el Ministerio de Obras Públicas en monumentos históricos y culturales, con el objetivo de revalorizar su valor patrimonial, a través de la mejora y conservación de elementos y componentes edilicios para que la ciudadanía pueda volver a disfrutar de estos espacios que hacen a la identidad como Nación.

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