Los capítulos de la llamada "Reforma Laboral", presentada por el gobierno nacional en el Congreso de la Nación, dan cuenta de una norma hecha a la medida de las solicitudes y los caprichos de los empresarios, en clara consonancia con la burocracia sindical y con la tónica de los funcionarios que manejan el Gabinete de la Casa Rosada.

Se trata de un proyecto que, en caso de concretarse, abrirá un nuevo proceso de flexibilización laboral, en una lógica de gestión que ya ha concretado medidas de alto impacto negativo para la clase trabajadora: aumentos de servicios de manera desmedida -como contrapartida la baja de obligaciones a sectores concentrados y millonarios-; una reforma jubilatoria que recortó haberes y una política financiera que apostó a la timba antes que al desarrollo interno, trayendo más inflación que en el kirchnerismo -70% en 27 meses- y un dólar por las nubes, que nunca fue buena noticia para el pequeño ahorrista.

Ahora ha ingresado tres capítulos de lo que promete será la búsqueda de relaciones más armoniosas entre empleadores y empleados, pero donde como Estado -árbitro que rige y en todo caso falla o debería fallar a favor del más débil, léase el trabajador- se ha posicionado claramente del lado de los empresarios.

Pero vayamos a la ley. A continuación un análisis, punto por punto.

*Blanqueo laboral: es el punto que menos disidencias genera, en clara consonancia con los gremios, que se verán beneficiados por los aportes de los trabajadores en negro que ingresen a la formalidad. El texto propone la extinción de las infracciones, multas y sanciones de cualquier naturaleza correspondientes a esa regularización y la baja del Registro de Empleadores con Sanciones Laborales -Repsal- a aquellos empleadores que blanqueen a sus empleados. Lo llamativo es que un empresario que blanquee dentro de los primeros seis meses de vigencia de la ley obtendrá una condonación absoluta de sus deudas, mientras que al trabajador se le reconocerán sólo cinco años de aportes. En síntesis, si una persona trabajó 15 años en negro, sólo tendrá reconocido cinco, pero su patrón no tendrá en absoluto ninguna sanción.

*Pasantías: El gobierno pretende un proceso de capacitación laboral constante, que podría prever la inserción en un esquema de pasantías o prácticas formativas, que no estarían reguladas como obligaciones dentro de un contrato de trabajo. Si bien los contratos precarizados son una constante desde hace muchos años -sobre todo en el Estado, donde miles de personas trabajan hace más de una década en esa condición- en este caso se estaría legislando directamente sobre ello.

*Indemnizaciones: en un claro posicionamiento a favor de los empresarios, la nueva norma introduce cambios en el artículo 245, agregando un párrafo donde establece explícitamente que las indemnizaciones no podrán incluir los fondos proporcionales correspondientes por vacaciones, aguinaldos, premios y bonificaciones, que actualmente se pagan. El motivo: resolver "divergencias". En otras palabras, por presión de los patrones, el Estado se para en la vereda de enfrente del trabajador, que a partir de esta norma, si es echado, cobrara menos que lo que cobraría ahora.

*Licencia por paternidad: amplían la licencia para padres a 15 días, luego del nacimiento de su hijo. Supone un avance en relación a la legislación actual.

*Multas: Todas las multas previstas en las indemnizaciones y fijadas por juicios dejarán de ser percibidas por los trabajadores, y serán derivadas a un fondo de la Anses.

*Contribuciones patronales: bajarían los aportes a la seguridad social por parte de los empleadores. La diferencia la pondría el Estado. ¿El objeto? Bajar el "costo" que significa un trabajador para genera más mano de obra. En pequeñas y medianas empresas ya rige, con lo cual sólo beneficiaría a grandes compañías.

Comentá y expresate