En medio de tensiones entre Elisa Carrió y la UCR, la cúpula del radicalismo volvió a desembarcar en la Casa Rosada en reclamo del espacio que considera suyo dentro de la "mesa chica" del Gobierno. En ese contexto, líderes del centenario partido se reunieron con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y al ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

Al tope de la agenda de los dirigentes radicales estuvo el planteo de unificar en una sola mesa la toma de decisiones para sortear las turbulencias que afectan al Gobierno. La comitiva radical estuvo encabezada por el titular de la UCR, el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo; el mandatario de Corrientes, Gustavo Valdés y el jefe de Jujuy, Gerardo Morales.

El ala parlamentaria del radicalismo también dijo presente en el cónclave. Allí estuvieron el jefe del interbloque Cambiemos en la Cámara de Diputados, Mario Negri; y el presidente de la bancada de la UCR en el Senado, Ángel Rozas.

Tras el encuentro con Frigerio y Peña, la gira radical continuará en Olivos. Hasta la residencia presidencial llegará el mencionado Cornejo junto a Morales y el exsenador Ernesto Sanz para cenar con el presidente Mauricio Macri. Se descarta que durante este encuentro los radicales también plantearán al mandatario la necesidad de unificar la toma de decisiones en una sola mesa, que tenga más participación de los referentes del partido centenario.

Según informa Ámbito, en los últimos días Macri bajó una orden clara: frenar la interna entre Carrió y la UCR. Lo dicho, en el radicalismo se sienten marginados de la coalición oficialista sobre todo en momentos en que las acciones de Cambiemos se encuentran a la baja.

Las dos razones del enojo correligionario pasan por el enfriamiento de la relación entre Cornejo y el Presidente al que también hay que sumar fluido diálogo de la Casa Rosada con los gobernadores peronistas, algo que no cae para nada en gracia entre las filas radicales.

Vale recordar que hace apenas tres semanas gobernadores radicales se acercaron hasta Balcarce 50 para respaldar al Gobierno en la previa al paro que realizó la CGT. En esa reunión también estuvo presente la mandataria bonaerense María Eugenia Vidal, infaltable pieza de la mesa chica de Cambiemos. El Gobierno sabe que se viven tiempos turbulentos en términos económicos, pero también sabe que la mejor estrategia es mantener la alianza política unida.

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