En muchos casamientos los novios planifican una "gran entrada" a su fiesta. Pero para Will Byler III y Bailee Ackerman el efecto sorpresa sería al final: se iban a despedir de sus invitados desde un helicóptero. Los recién casados tenían todo listo y una vez que dieron el sí y disfrutaron del festejo con sus seres queridos, en un rancho de Texas, se subieron a la aeronave con destino al aeropuerto, en donde los esperaba el avión para irse de luna de miel. Pero un trágico accidente arruinó todos los planes.

Según informaron medios locales, dos horas después de irse de la boda, el helicóptero que los trasladaba se estrelló. Tanto la pareja como el piloto murieron en el acto.

La Oficina del Sheriff del condado de Uvalde, en donde los jóvenes se casaron, explicó que la nave era de la familia Byler y que la encontraron a 23 kilómetros del lugar en donde se había celebrado la fiesta.

La noticia conmocionó a los familiares y amigos de la pareja. Ambos, de 24 años, eran estudiantes de la Universidad Sam Houston State y habían soñado con casarse hace mucho tiempo.

La dama de honor de Bailee, Jessica Stilley, manifestó que se sentía "rota en un millón de pequeñas piezas" al pensar en pasar el resto de su vida "sin su mejor amiga".

La Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB, en inglés) no publicó más detalles sobre el accidente, ya que la investigación sigue en curso para esclarecer los motivos del accidente.

Comentá y expresate