Las prepagas y prestadores del sistema privado de salud agrupados en la Unión Argentina de Salud (UAS) pidieron este martes al Congreso que los cite, como ya lo hicieron con los laboratorios por las vacunas, para mostrar la grave crisis financiera que enfrenta el sector. Además, confirmaron que el miércoles presentarán una medida cautelar en la Justicia para exigir que se cumpla el artículo 17 de la Ley de Medicina Prepaga, que establece que podrán aumentar las cuotas a sus afiliados de acuerdo a la variación de costos.

Y su presidente, Claudio Belocopitt, además le reclamó al Gobierno que "aclare" si existe un plan para estatizar el sistema, a raíz de las declaraciones de la vicepresidente, Cristina Fernández, quien el lunes, durante un acto en la provincia de Buenos Aires, manifestó la necesidad de reformar el sistema de salud.

En una conferencia realizada este martes por la tarde, la UAS, la federación que nuclea a prestadores de salud privados de todo el país, destacó la situación crítica de financiamiento que viven las empresas de salud y la falta de diálogo con el Gobierno.

"El sistema (...) que millones de conciudadanos han elegido voluntariamente no está en condiciones de seguir funcionando.Como sector, nos presentaremos mañana ante la Justicia para pedir una medida cautelar urgente, que exija al Gobierno y a las autoridades correspondientes el cumplimiento de la ley", destacó Belocopitt, presidente de la UAS y de Swiss Medical.

"Por otra parte, solicitaremos al Congreso de la Nación que, al igual que procedió con los laboratorios, se nos convoque a los efectos de que podamos explicar la gravedad de la situación y que, además, se incluya en el debate a las autoridades regulatorias para que expliquen por qué la ley no se está cumpliendo, lo que constituye una irregularidad de una gravedad institucional inusitada, y además suicida, en medio de una pandemia", agregó el empresario.

Belocopitt comentó, además, que parte de las paritarias del sector vencieron el 1º de junio, mientras que otra parte lo hará el 30 de junio. Pero que, con la crisis actual, es imposible negociar aumentos, que cree necesarios para los trabajadores de la salud.

"No nos parece justo que muchos de los gremios hayan logrado durante el último año actualizaciones de hasta un 40%, mientras el personal de salud, que se ha jugado su vida y la de su familia, y en ocasiones la han perdido, siga humillándose para conseguir lo que más que nadie se merece", dijo. Y aclaró: "Esto no es, queridos trabajadores de la salud, una discusión entre el gremio y la patronal. Es una discusión sobre la propia existencia de un sistema en el que estamos todos".

El sistema privado de salud atiende a 32 millones de argentinos, según la UAS. Durante todo 2020, las prepagas pudieron ajustar sólo un 10% en diciembre las cuotas a sus socios. Este año, el Gobierno autorizó una suba de 13,5% en tres tramos: marzo (3,5%), abril (4,5%) y mayo (5,5%).

"En 2020la inflación fue de casi 37%. Pero solo obtuvimos un 10%, 27 puntos por debajo. A junio, se estima una inflación de 25%, pero apenas pudimos ajustar 13,5%, con lo cual cerraremos junio con 22 puntos por debajo", precisó Jorge Piva,miembro de la UAS y director general del grupo Medifé.

Al respecto, Hugo Magonza, director general de Cemic, comentó que el desfinanciamiento del sector viene desde hace tiempo, pero se agravó en el último año y medio. Detalló que, desde 2012, cuando entró en vigencia la ley de medicina privada, las cuotas aumentaron 1054%, pero el costo de vida lo hizo 1450%, los costos del sector salud, 1950% y los de medicamentos, 3000 por ciento.

Por otro lado, Belocopittdestacó, durante la conferencia, la necesidad de que el Gobierno aclare cuáles son sus intenciones con respecto al sector privado de salud, luego de que la vicepresidenta Cristina Fernández planteara, el lunes, la necesidad de reformar el sistema hacia uno que integre lo público y privado.

El empresario aseguró que, en dos oportunidades, el presidente Alberto Fernández le desmintió la intención de estatizar el sistema. Pero, dijo en forma rotunda: "La estatización de un sistema puede producirse de hecho o de derecho. En este último caso, las autoridades elevan un proyecto al Congreso, éste se debate y se aprueba de cara a la sociedad, y si fuese posible a la luz del día. Así, se hizo en su momento con las AFJP, por ejemplo. Pero, si alguien decidiera tomar de hecho el sistema de salud privado, primero, debería desfinanciarlo, ponerlo al límite de su capacidad operativa, arrodillarlo y mantenerlo así hasta que colapse y su capacidad de atención sea deficitaria".

"Entonces, sobre los escombros, las ruinas y la salud de millones de argentinos, se expondría como un relato la excusa perfecta de que debe nacionalizarse, bajo el supuesto de que el sistema no está en condiciones de dar respuestas sanitarias", remató.

Y agregó: "Quisiéramos, por último, decirle al Poder Ejecutivo Nacional que, si quiere un nuevo sistema, lo plantee a la sociedad en forma franca y transparente, y que esté dispuesto al debate con la gente. Y, si no es así, y nuevamente nos dicen que estamos viendo cosas y proyectos que no existen, que cumplan de una vez por todas con la ley, y que discutamos pautas precisas hacia el futuro, para darle sustentabilidad al sistema. Porque ni siquiera la ley hoy es suficiente. Y la política lo sabe".

Por otra parte, desde la UAS, destacaron la necesidad de que el Estado se haga cargo de las enfermedades de alto costo o catastróficas, "ya que en ningún lugar las pagan los privados". Esto, tras un fallo de Santiago del Esteroque obliga a una obra social a pagar un medicamento de $ 2 millones para una paciente de 2 años.

"Hay distintos modelos en la región para financiar tratamientos y remedios de alto costo. Por ejemplo, en Uruguay, los afiliados aportan u$s 8 a este fondo y el Estado pone otros u$s 8 para quienes no están cubiertos por prepagas", comentó Piva.

Fuente: Apertura

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