No importa cuánto avancemos, cuántos logros obtengamos y cuantos derechos recuperemos. Es inevitable. El tiempo está de nuestro lado y el orden de las cosas está prefigurado sobre un nuevo equilibrio. Pero será clave no renunciar a la sensibilidad, a la humanidad, a la diferencial templanza que nos brinda nuestra condición, nuestro género. Esto es privativo de una mirada especial que nos pertenece. No cualquier mirada, sino aquella sobre la que construiremos el mundo que se ha negado y que nos merecemos construir.

Quisiera hacerte una pregunta a riesgo que me consideres una “maestra siruela” (con s, porque la frase remite a un docente de pequeño pueblito español y no a la fruta).

La pregunta es la siguiente: ¿Sabes cuál es el órgano más grande que tiene nuestro cuerpo humano?

Hummmmm… ¿Acaso dudaste?; ¿Pensaste en el corazón, en el cerebro o quizá en otro en particular?

Bien, vamos al grano y no demos vueltas para decir que el órgano más grande que tiene nuestro cuerpo es la piel. Sí, la piel.

Aunque te cueste creerlo, un cuerpo humano, en un adulto promedio, posee una superficie aproximada de 2 metros cuadrados de piel que pesa alrededor de 5 kg.

La piel está en permanente relación con los otros órganos del cuerpo, y es a través de ella que nuestro cuerpo nos revela disfunciones y malestares que nos afectan, así como también muestra las emociones: traspiramos cuando estamos nerviosos, nos ponemos colorados si algo nos da vergüenza y hay emociones y estímulos que nos dan “piel de gallina”.

Se trata de un órgano vivo con capacidad de regenerarse, es impermeable, resistente y flexible, respira y se mantiene activo las 24 horas del día realizando todo tipo de acciones fundamentales para nuestro organismo, la piel es un órgano vital para el cuerpo humano.

Entre sus muchas funciones se encuentra una que es clave y consiste en funcionar como una barrera protectora frente al exterior gracias a sus complejos mecanismos celulares e inmunológicos. Nos cuida de enfermedades, temperaturas extremas y lesiones como golpes y quemaduras. Ella selecciona y filtra lo que resulta dañino para nuestro organismo y toma lo que es beneficioso.

Entonces, con esta introducción, hoy queremos desde el Centro de Kinesiología y Estética (CKEA) enfocar estas líneas en este gran órgano porque estamos en el umbral del verano y al recubrir todo nuestro organismo es el que más está expuesto a los elementos de la naturaleza.

El tiempo del estío perjudica nuestra piel, principalmente la del rostro. Por eso nos permitimos brindar unos tips para que luzcas un cutis cuidado e hidratado una vez terminado el verano y no sufras consecuencias no deseadas por una mala exposición.

Consejos.

Desagregamos esta breve exposición para ser más claros y que nuestro aporte sea más efectivo a la hora de la lectura.

Según el tipo de piel que tengas has de cuidar más unos aspectos u otros y utilizar diferentes productos, es importante que no olvides esto ya que no vale “todo para todos”.

Piel seca: Es importante utilizar cremas hidratantes ya que este tipo de piel es dada a irritarse con facilidad y a “pelarse”, sobre todo cuando has abusado del sol. Evita los jabones agresivos que puedan resecarla aún más y bebe mucha agua para mantenerla lo más hidratada posible.

Piel mixta: Este tipo de pieles tienen una zona seca y otra más grasa por lo tanto debes considerar ambos aspectos. Tendrás que hidratar una zona más en profundidad y limpiar la zona grasa de forma adecuada.

Piel grasa: Este tipo de piel además de sufrir un exceso de grasa, tiende a la excesiva dilatación de los poros dónde pueden aparecer puntos negros y acné en general. Las limpiezas de cutis han de ser habituales, no podemos limitarnos a épocas concretas como el fin del verano. Deberás aplicar cremas y limpiadores que ayuden a la desaparición de las impurezas. La limpieza de cutis te ayudará a eliminar las células muertas y te aportará luminosidad en el rostro, de esta forma notarás que tu bronceado luce más ahora.

La higiene facial Es una excelente forma de regenerar la piel después de haber estado tanto tiempo expuesta al sol. Ayuda a retrasar la aparición de arrugas y surcos en la piel y elimina posibles manchas. Es clave rehidratar la piel y nutrirla tras sufrir directamente la mezcla de agua, sol y cloro.

Si realizas estas rutinas de cuidado en nuestro instituto y lo combinas con apoyo domiciliario recomendado por nuestras profesionales podrá exhibir una piel más tersa y reluciente e incluso notarás que tu maquillaje luce mucho mejor.

En CKEA realizamos higiene facial profunda donde combinamos radiofrecuencia, altafrecuencia, puntas de diamante y diferentes tipos de mascarillas y activos dependiendo de la piel de cada paciente. Siempre con una previa evaluación.

Consejos y trucos.

En la sana intención de brindar recomendaciones que te sirvan a la hora del cuidado, consideramos muy importante que laves tu cara por la mañana y por la noche. Puedes hacerlo con un jabón recomendado para tu rostro, si no sabes qué cremas usar podes consultarle a nuestras especialistas en tratamientos faciales, ellas pueden guiarte en qué tipo de productos usar para un buen apoyo domiciliario.

Es importante usar un tónico para dejar la piel descansada y regular el PH de la piel.

Incluir una crema hidratante de acuerdo a las características de tu piel es importante. Si puedes utilizar una que contenga filtro solar para el día mucho mejor ya que aún habrá semanas de excesivo sol que pueden dañar tu cutis, incluso quemarte.

Una vez a la semana puedes aplicarte una exfoliación suave, especialmente recomendada para la piel grasa aunque sus beneficios son maravillosos para todo tipo de pieles.

No olvides beber mucha agua para tener un buen nivel de hidratación en tu rostro, es aconsejable ingerir como mínimo 2 litros al día. No olvides comer frutas y verduras en abundancia.

A casi todas nos gusta el sol y no podemos evitar exponernos. Debemos hacerlo con mucho cuidado, porque si bien trae beneficios, puede generar contrariedades que nos harán lamentar un mal uso.

Cosméticos.

Si vas a utilizar algún tipo de producto debes estar segura de su efectividad en su función y que no tenga efectos colaterales que puedan dañar, lastimar, manchar o perjudicar tu piel de algún modo. Como decimos siempre, es muy aconsejable visitar a tu dermatólogo/a de confianza y coordinar juntos el tiempo de exposición, los horarios y cualquier cosmético que pueda aplicar sobre ella.

A medida que incorporamos años, no es casual que un indicador de edad sea la piel, que se expresa en pérdida de elasticidad y firmeza. Como siempre afirmamos, una alimentación equilibrada y unos hábitos de vida saludables pueden ayudar a retrasar el envejecimiento celular y muchas veces la alta exposición al sol atenta contra este deseo. De allí la importancia de acudir a un profesional y realizar controles habituales para detectar a tiempo cualquier externalidad.

Pero cuidar tu piel como se merece también es esencial para que luzca más joven. Y es que en cada etapa de nuestra vida, la dermis tiene unas necesidades concretas que no debes pasar por alto.

Sobre eso quisimos hablar hoy del órgano más grande de nuestro cuerpo, que por este motivo debe tener también la mayor atención necesaria.

Desde CKEA podemos ayudarte y mucho en este sentido.

La ciencia, la tecnología y el profesionalismo de nuestros recursos están a tu disposición para tratamientos adecuados. Siempre es mejor prevenir que lamentar, y esa es la función más importante de nuestro instituto. Disfrutar con equilibrio y cuidado, es la clave para un verano donde disfrutemos nosotras y nuestra piel.

Para más información podes escribir al WhatsApp 3434462213 o en nuestras redes: instagram: @ckearmandola

Facebook: CKEA de María José Armandola

Dirección: Casa central: Vélez Sarsfield 721. Sucursal: Mitre 171. Los dos en el parque Urquiza de Paraná.

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