¿Cómo es posible que la percepción del tiempo se vea distorsionada? ¿Cómo un mes se vuelve eterno y el siguiente efímero? El investigador del Conicet Fabricio Ballarini explica por qué para algunos septiembre pasó rápido y agosto fue eterno.

En agosto pasó de todo: elecciones, cambios en el gobierno, dólar, incendios en el Amazonas, feriados, coyuntura por todos lados, cientos de noticias y miles de etc. En septiembre no pasó nada. Y el tiempo, aunque no lo puedas creer, se mide en recuerdos.

El licenciado en Ciencias Biológicas sostiene que el tiempo es un concepto omnipresente y si bien su paso es muy fácil de observar en una infinitud de situaciones (como las órbitas de los planetas, los años solares, el transcurrir del día y la noche, o simplemente viéndote en una foto de hace 5 años) no es un tema muy fácil de abordar para la humanidad.

¿Qué es el tiempo?

La percepción del tiempo es una experiencia y necesidad universal, desde un pájaro o una hormiga hasta nosotros mismos necesitamos comprender, aceptar y cuantificar el paso el tiempo para todos nuestros comportamientos, incluyendo tareas básicas como alimentarse hasta calcular si pasaron 10 segundos o 2 horas desde la última vez que chequeaste el celu.

En simples palabras, es fundamental para la supervivencia de todas las especies cuantificar una unidad de tiempo. Sin embargo, no existe un órgano sensorial exclusivamente dedicado al cálculo del tiempo.

En este sentido el tiempo que percibimos es una abstracción, una construcción de nuestra mente que creamos para cumplir esa necesidad esencial. El presente es diferente del pasado porque la representación mental que tenemos ha cambiado. O sea que nuestro cerebro lo único que registra es que esto que estamos viviendo es distinto a lo ya que vivimos, ya que tiene más información del presente que del pasado, no por la existencia de un reloj que puede medir el tiempo.

Existe un tiempo físico que es totalmente diferente al tiempo mental. El tiempo que percibís no es el mismo del que percibe el otro y de hecho nuestra percepción cambia a medida que crecemos y nos hacemos más viejos.

¿Entonces el tiempo es subjetivo?

Sí, y neurocientíficamente hablando está relacionado con la cantidad de situaciones mentales que tu cerebro almacenó acerca de un hecho determinado. Por lo tanto, si bien los segundos pasan independientemente de tus ganas, esos segundos pueden contener una enorme cantidad de situaciones mentales que nos hagan percibir que pasa de distinta manera en distintos momentos de nuestra vida.

Son los recuerdos y la atención que le ponemos a determinadas situaciones las que marcan el paso del tiempo. Cuando no pasa nada, cuando estamos relajados en situaciones estables y rutinarias, cuando cada segundo de nuestra vida es similar al próximo segundo, nuestra noción del tiempo será que pasa rápido.

En cambio, cuando vivís momentos cargados de emociones y a partir de ello tu cerebro registró miles de secuencias, esa enorme cantidad de información guardada estará presente mucho más tiempo en tu conciencia, brindándote la sensación que el tiempo no pasó, cuando quizás pasaron días, meses o años.

Fuente: Filo News, por Fabricio Ballarini.

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