sábado 15 de junio de 2024
Ahora

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Ahora. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Concordia

Asaltaron con un arma a una mujer que da de comer al barrio

A punta de pistola, asaltaron a la mujer que tiene un comedor en una de las barriadas más pobres de Concordia.

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Ahora. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

Una mujer que da de comer a las familias más pobres de Concordia fue asaltada a punta de pistola. Fue atacada por dos jóvenes que llegaron en moto, le doblaron el brazo y le sacaron dinero y el teléfono celular que llevaba consigo.

legó un mensaje desde un número desconocido. En el interior del chat se distinguían un audio, breve, y una frase aún más breve pero contundente: “Me robaron el celular. Me apuntaron con un revólver y me lo sacaron”.

Se trata de Mabel Paiz, la mujer de 57 años que desde 2018 cocina la cena o prepara la merienda a decenas de vecinos de una de las barriadas más humildes de Concordia, ubicada al noroeste.

Su casa, C32 de calle 55 y Lieberman, en barrio San Francisco (oeste), es el punto de encuentro y de acceso a la comida para unas 45 familias (130 personas, aproximadamente) o el sitio de los festejos de cumpleaños, días del niño o la madre. Así como nadie se va sin su arroz con leche, un guiso, pizzas e incluso canelones, nadie se queda sin su regalo en esas ocasiones festivas.

Con el apoyo desinteresado de un puñado de concordienses, algunas empresas y el Estado; pero fundamentalmente de la propia Mabel, su familia y algunas colaboradoras, todo eso es posible. Paradójicamente, a la mujer que tanto da, hoy le tocó que le saquen algo.

Pero, sobre todo, le tocó sentir por unos segundos que toda la vida vivida y lo que comparte podía esfumarse. ¿Qué hubiese pasado si el arma era disparada? ¿Qué puede hacerse ante tan crítica situación?

Cómo fue el asalto a la mujer en Concordia

“Yo estaba en Yuquerí y Lieberman, esperando el colectivo”, precisó la cocinera. “Llegaron dos chicos en una moto azul de 110 centímetros cúbicos. Me apuntaron con el arma, me torcieron el brazo y me sacaron el celular y la plata que tenía”, lamentó.

Concluyó diciendo que, “por suerte estoy bien, acá en casa”. Ya había tomado la pastilla para controlar la presión, había recibido la acogida de su familia y renovado la certeza de que seguirá adelante, sin amedrentarse por lo que pasó este jueves.

Fuente: El Entre Ríos

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar