Cuando Rolando Spoturno quedaba solo en su gimnasio de la ciudad de Viale con una menor, se aprovechaba para abusarlas con tocamientos bajo la excusa inicial de realizar movimientos de elongación o masajes. Primero lo denunció una chica, y luego otras dos. En todos los casos los testimonios coincidieron en el accionar del entrenador, quien fue imputado y esta semana llevado a juicio. Ayer la Fiscalía pidió que fuera condenado a siete años y medio de prisión, y las querellas también solicitaron penas de cárcel, en tanto que la defensa solicitó la absolución. La semana que viene se conocerá el adelanto de la sentencia.

En el debate que se desarrolló en el Tribunal de Juicio presidido por Alejandro Cánepa declararon dos de las víctimas, y se sumaron las dos entrevistas a la tercera menor realizadas en cámara Gesell. Además, se sumaron los testimonios de familiares de las jóvenes, y la psicóloga que realizó las pericias correspondientes.

Según se informó a Uno, las víctimas, si bien siguen consternadas por lo sufrido, fueron muy contundentes a la hora de relatar los hechos sufridos, demostraron muy seguridad y siempre remarcaron que hicieron las denuncias y llegaron a esta instancia, no sólo para que se haga justicia sino también para que no les pase lo mismo a otras mujeres.

Spoturno tiene 60 años y es profesor de Educación Física, entrenador y dueño del gimnasio Adonis, y es docente jubilado. La primera denuncia fue radicada por el padre de una víctima en octubre de 2017. La chica declaró que tenía 13 años cuando sucedieron los hechos: cuando se preparaba físicamente en el gimnasio para una competencia en una disciplina a la que ella se dedicaba, Spoturno aprovechaba el momento que quedaba solo con la menor, la masajeaba y le tocaba partes íntimas, con la excusa de prácticas de relajamiento muscular.

Tras la denuncia del padre de la víctima declaró también la madre, la directora de una escuela de Viale y también la menor en cámara Gesell y luego la psicóloga que la entrevistó. Spoturno fue imputado por la Fiscalía por el delito de Abuso sexual, y le impusieron restricciones.

La segunda denuncia sucedió dos meses después de la primera, por parte de una chica de 14 años que concurría a la mañana y cuando Spoturno se quedaba solo con ella en el salón, en tres ocasiones la besó en la boca. Pese a que ella le dijo que no lo hiciera, la apretó fuerte y le dijo que le iba a “enseñar muchas cosas de la vida”. En otras ocasiones le tocaba el cuerpo durante la actividad física.

La tercera denuncia fue de un joven de 18 años, unos días después de la segunda, quien también sufrió tocamientos por parte de Spoturno.

Las víctimas tuvieron mucho temor y no regresaron más al gimnasio. También se reveló en el juicio que los padres de las tres chicas iban también al gimnasio, por lo que había una confianza que fue aprovechada por el acusado.

Ayer fueron los alegatos, donde los fiscales Leandro Dato y Cristian Giunta pidieron siete años y medio de prisión para Spoturno, por el delito de Abuso sexual simple, cometido en reiteradas ocasiones, agravado por la condición de educador y/o guardador, ya que ese era su trabajo y las víctimas eran menores. Además, pidieron que se le imponga la inhabilitación perpetua para ejercer el cargo de educador.

Los querellantes Franco Azziani Cánepa y Guillermo Vartorelli, en representación de una de las víctimas, solicitaron tres años y seis meses de prisión; Iván Vernengo y Damián Petenatti, por otra menor, pidieron cuatro años de cárcel. En ambos casos, requirieron el doble de tiempo de inhabilitación para ejercer como profesor, ni en la actividad pública ni en la privada.

Por su parte, los abogados defensores Héctor Cardona y Raúl Avero, solicitaron la absolución, al considerar, entre otros argumentos durante un extenso alegato que no estaban demostrados los hechos denunciados.

El jueves 5 de diciembre a las 8.30 se conocerá el adelanto de sentencia que dictará el juez Cánepa

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