La historia deportiva del concordiense Luciano Ramos comenzó a los quince años, cuando luchó por primera vez en un club de la Capital del Citrus. En diálogo con Canal Nueve Litoral, el joven contó su historia.

“Desde chiquito me esforzaba, miraba la tele y pensaba yo quiero estar ahí y que la gente me admire por mi arte. En principio le mentí a mi familia, mi mamá no sabía nada de esto y se enteró por un banner que pusieron en Concordia. Desde ese momento comenzó a apoyarme en esto”, expresó.

Ramos recalcó que el apoyo de su entorno familiar fue fundamental para poder lograr sus objetivos. “Implementé el amor que tengo hacia ellos hasta que lograron creer en mí. Cuando peleé en el Luna Park vieron la cantidad de gente, y entendieron todo”, relató.

En principio, el joven comenzó a desempeñarse como Prefecto con el fin de obtener un sustento económico. “Quería trabajar para comprarme mis guantes, pero me di cuenta que la pasión va mucho más allá del dinero y terminé renunciando porque no era lo mío”, contó.

En ese contexto, Ramos viajó a Brasil para perfeccionarse en una Academia muy importante de ese lugar: “La pasé muy mal porque me robaron y tuve que pedir monedas, pero dormía en el gimnasio y no lo podía creer, para mí fue un sueño dormir ahí”, recordó.

Sobre la propuesta de perfeccionarse en Estados Unidos, Luciano precisó: “Un hombre me vio condiciones, me habló de entrenar en un gimnasio para peleas de jaula que es lo que la gente ve por la tele y ahí comenzó lo de Estados Unidos”.

Luciano Ramos necesita la colaboración de 50 mil pesos para pagar los pasajes. “Tengo que presentarme a fines de marzo, después de la invitación empecé a hacer changas para poder pagarlos”, indicó. Actualmente dicta clases particulares de Artes Marciales en diferentes clubes de Concordia y a los chicos de su barrio.

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