El Banco Central está interviniendo fuerte en el mercado de cambios para anclar el "dólar electoral" cueste lo que cueste. En los primeros dieciséis días la entidad comandada por Guido Sandleris vendió u$s1.023 millones, muy cerca de alcanzar el monto que había utilizado durante todo septiembre.

Según información oficial del Central tuvo dos días de fuerte venta de dólares: el primero de octubre, cuando soltó u$s204 millones, y el día 16 cuando intervino con u$s185 millones.

Teniendo en cuenta que siguió abasteciendo al mercado durante las jornadas posteriores a las que informa la entidad, se calcula en el mercado que a hoy la entidad ya vendió bastante más que los u$s1.322 millones de mes pasado.

De hecho, algunos creen que podría superar el récord anterior de agosto, cuando después de las PASO, el BCRA debió vender poco más de u$s2.000 millones.

Los dólares que pone sobre la mesa Sandleris es un eje de críticas por parte de Alberto Fernández. El candidato, que le apunta a la caída de reservas y el valor del tipo de cambio, disparó este lunes: "Espero que (Macri) no vuelva a llamar al Banco Central para que liberen el dólar. Ojalá esté tranquilo, no haga ningún disparate como hizo el día posterior a las PASO", afirmó.

El Frente de Todos viene pidiendo dos cosas opuestas. Por un lado, y como dijo Fernández, no quiere que Macri deje escapar el dólar; pero por el otro pretende que no caigan las reservas (algo que sucede en parte porque el Central vende divisas).

Sea como fuere, lo cierto es que lo que se preguntan en la City es cómo será la "guerra" de incentivos en caso de que Fernández gane las elecciones el domingo.

¿El Gobierno dejará que corra el dólar para dejar un colchón de reservas mayor o entregará el mandato el 10 de diciembre con las arcas desiertas con tal de que el dólar esté freezado?

Entre los operadores del mercado creen que es poco probable que Macri suelte el tipo de cambio para que Alberto F. reciba más reservas.

La otra alternativa para no tener que intervenir tanto y que tampoco caigan las arcas oficiales es que, tal como pidió Emmanuel Alvarez Agis en Washington ante inversores, se endurezca el cepo cambiario.

Algo que parece poco probable que lo haga una administración saliente que tiene un enfrentamiento abierto con el kirchnerismo.

Más allá de esto, este lunes el Central tuvo que vender reservas para que el dólar suba por la escalera y no por el ascensor. El dólar mayorista quedó en $58,51, dieciséis centavos arriba de los valores registrados en el cierre del viernes pasado.

En las casas de cambio, la cotización minorista trepó a $61. Pero la "brecha" cambiaria teniendo en cuenta los precios que surgen del contado con liquidación se sigue agigantando hasta el 28%. El "liqui" se pagó a casi $75 por dólar.

Y las reservas internacionales se desplomaron este lunes u$s563 millones (básicamente por pago de deuda) para quedar en u$s46.885 millones. Las arcas oficiales se mueven no sólo por la venta de reservas del Central, sino por goteo de los depósitos en dólares y la dolarización de las colocaciones en pesos que se incrementaron este mes.

Descuentan en los bancos que las presiones para que Sandleris sigue vendiendo serán cada vez mayores. Lo único que podría abortar esto es que Macri logre el "milagro" de extender la contienda electoral hasta noviembre; o que Fernández rápidamente presente a un ministro de Economía con credenciales en el mercado que pueda encarrilar las negociaciones con el FMI.

Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) dicen que la presión alcista sobre el tipo de cambio, aún con controles de capitales, se mantendrán en las próximas semanas. "Un mayorista volviendo a testear la zona $60 no debería llamar la atención", acotan.

En consecuencia, al menos dos, seguirán siendo los análisis que se gatillan desde este comportamiento:

1- El costo en reservas que implica mantener medianamente controlada la ecuación oferta (baja) y demanda (alta –dentro de los límites impuestos-)

2- El comportamiento de la brecha.

"Esperamos que la caída de reservas continúe, manteniendo la necesidad de intervenciones del BCRA que venimos observando desde hace varias semanas, y aumentando también por la salida de depósitos privados en dólares", afirma PPI.

Además, el Tesoro deberá hacer frente a vencimientos de letras y bonos que impactarían directamente en las reservas. Se pagaron u$s503 de los bonos globales 2021, 2026 y 2046, mientras que el viernes hará frente a un pago de letes por u$s330 millones.

"En este marco, a pocas ruedas de la definición electoral este domingo, y con una incertidumbre creciente sobre las medidas económicas-financiera del próximo probable Gobierno, la presión sobre el tipo de cambio se mantendrá. El ritmo de devaluación esperamos supere así el de las últimas semanas, en el marco en que seguirán creciendo los rumores sobre un nuevo endurecimiento de los controles. Mientras que la brecha mantendrá la misma tendencia creciente, ubicándose en los niveles actuales o arriba del 30%", vaticinan.

Descuentan en los bancos que las presiones para que Sandleris sigue vendiendo serán cada vez mayores. Lo único que podría abortar esto es que Macri logre el "milagro" de extender la contienda electoral hasta noviembre; o que Fernández rápidamente presente a un ministro de Economía con credenciales en el mercado que pueda encarrilar las negociaciones con el FMI.

Sin esos drivers, la dolarización de los inversores y del público seguirá. ¿El riesgo? Que la caída de reservas retroalimente el pánico y que haya una carrera por hacerse de los billetes verdes "cueste lo que cueste" y al "precio que sea".

Fuente: iProfesional

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