Desguace, venta de motopartes y extorsión por rescate son las objetivos más usuales en el robo de motos, un delito que viene en crecimiento en Paraná. La última modalidad fue adoptada por un hombre que le pedía dinero al dueño de una moto sustraída en el centro de la ciudad. Lo detuvieron en cercanías al barrio Mosconi, cuando iba a encontrarse con la víctima.

Todo comenzó el miércoles 21 de octubre, cuando un hombre denunció en la comisaría Primera que había dejado estacionado su moto Honda Lite 125, tipo scooter, negra, en calle Perú, unos metros antes de la esquina con Libertad. Entró a trabajar y cuando salió, unos minutos después, advirtió que se la habían robado.

La víctima hizo pública la situación en las redes sociales, donde compartió la foto de la moto y el malestar por haber sufrido el robo. El viernes pasado, alguien se contactó con el muchacho y le solicitaba la suma de 25.000 pesos para devolverle la moto. El dueño del vehículo accedió y ambos acordaron un punto de encuentro para realizar la operación, cerca del hipermercado de calle Larramendi.

El denunciante avisó a la Policía y personal de la División Robos y Hurtos montó un operativo para dar con la persona que exigía el dinero, así como con la moto. Alrededor de las 18, en la intersección de las calles Romina Iturain y 1006, observaron a una persona que se conducía en la moto robada, por lo que el conductor fue interceptado por los uniformados. Como se imaginaba lo que iba a suceder, opuso resistencia a ser detenido, pero pudo ser reducido y arrestado por los policías. Al ser correctamente identificado, se supo que es un joven de 29 años, con domicilio en calle Primero de Mayo, quien trabaja en la Municipalidad de Paraná. Se comunicó lo acontecido a la fiscal Mercedes Nin, de la Unidad de Investigación y Litigación, quien dispuso el traslado a la Alcaidía de Tribunales del delincuente.

Lo imputaron por el delito de Extorsión en flagrancia, en tanto que la moto fue secuestrada y luego devuelta a su propietario.

Allanamientos

En el marco de la investigación de una denuncia por robo en perjuicio de la Escuela Secundaria de Jóvenes y Adultos N° 108 Alberto Williams de Hernandarias, efectuada el día 20 de octubre, personal policial de la comisaría local realizó un allanamiento en una vivienda ubicada en calle Presidente Juan Domingo de Perón, con resultados positivos.

En el lugar secuestraron una computadora y una impresora sustraída en la institución, y un par de zapatillas cuya suela coincide con el dibujo de huella de pisada levantada en Sorprendido. El extorsionador iba al encuentro con la víctima, pero los policías lo detuvieron antes. el lugar del hecho. La Fiscalía dispuso que el notificado del oficio judicial sea identificado correctamente, quedando supeditado a la causa y los elementos secuestrados sean entregados a la escuela. Efectivos policiales de la comisaría Octava tomó conocimiento de un hecho delictivo ocurrido en el barrio El Morro de Paraná, en calle Leiva, por la denuncia del encargado de una obra en construcción.

El hombre manifestó que cuando se hizo presente a las 8 de la mañana de ayer en el lugar, se percató de la faltante de dos arneses, una pala ancha, una llana y una manguera de nivel. Unos minutos antes, cuando los funcionarios policiales de esa dependencia se encontraban de recorrida, previo aviso de un vecino, localizaron en calle Fink al final una bolsa de nailon de gran tamaño escondida dentro de una de las canoas que están en la costa del río Paraná. Al revisarla, encontraron dentro los elementos denunciados como robados. Por último, se informó que en la ciudad de Crespo, en la noche del domingo, la Policía local actuó ante la denuncia de un hombre de 30 años que había sufrido un robo en su casa de calle Manuel Santillán.

Los policías efectuaron tareas investigativas y se entrevistaron con una mujer, quien manifestó que había observado a cuatro chicos pasar por enfrente a su casa con una carretilla y reconoció a uno de ellos. Por tal motivo entrevistaron al padre del sospechoso, quien habló con su hijo menor de edad. El chico dijo que las cosas estaban en la casa de unos amigos. Hasta el domicilio señalado fueron los uniformados, donde una mujer entregó en forma voluntaria rollos de cables, un alargador y una pelota de futbol, elementos que estaban en la habitación de su hijo, de 15 años.

En ese momento, se presentó en el lugar otra mujer, quien entregó a la Policía un parlante, un bolso negro, unas herramientas de mano, rollos de cable y una zapatilla eléctrica, porque los tenía su hijo de 17 años.

Fuente: UNO

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