Marcelo Lischet, en representación de Buses Paraná, dialogó con el Nuevey explicó que el despido se realiza en el marco del procedimiento preventivo de crisis, "que fue rechazado por el gremio y por la Secretaría de Trabajo". Al respecto, apuntó a la falta de ingresos para pagar sueldos.

"Nosotros estamos en condiciones de realizar las medidas necesarias para el sostenimiento de las fuentes de trabajo. Es decir, no tenemos los ingresos suficientes para toda la plantilla de los 468 empleados, entonces tenemos que buscar proteger la mayor cantidad de empleados", afirmó, en diálogo con el Nueve.

En este sentido, dijo que la intención es poder emplear y pagar "a la totalidad, pero vamos a tener que reducir la planta para seguir haciendo frente con los ingresos que tenemos al pago de los salarios y tener los servicios en orden". Consultado sobre cómo continuarán con este proceso, aseguró que "todo está condicionado a las posibilidades de las empresas".

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