Una reunión en la Secretaría de Trabajo, promovida por la Municipalidad de Paraná, intentó que todas las partes involucradas expusieran su situación y arribaran a un acuerdo. Sin embargo, el encuentro no prosperó y la medida de fuerza continuará vigente.

La medida surge como consecuencia de salarios atrasados por parte de Buses Paraná, que emitió un comunicado indicando que no puede afrontar la totalidad de sus compromisos como consecuencia de la ausencia de recursos del Estado y por la caída de la carga de pasajeros en el contexto de pandemia. Asimismo depositaron 10 mil pesos a cuenta de lo que se le debe a cada chofer, como muestra de interés por resolver el conflicto.

Desde el sector gremial indicaron a AHORA que la suma pagada no es suficiente porque, pese a ello, no han cobrado siquiera el 50% de su último salario.

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