Un conductor de autobús de París reaccionó de manera inusual ante la indiferencia y la poca sensibilidad de sus pasajeros. Los hechos ocurrieron cuando un hombre en silla de ruedas se disponía a subir al bus y nadie le ayudó.

Ante tal actitud, el chofer se levantó y dijo: "Se acabó, todo el mundo abajo". Obligó a todos los pasajeros a bajar y ayudó al hombre, con esclerosis múltiple a subir al vehículo.

Además, no permitió que los pasajeros volvieran a subir: "Los demás, esperen al siguiente", y arrancó y se fue.

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Fuente: 20 Minutos

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