El Gobierno nacional quiere imitar el plan de bajar impuestos a la importación de notebooks para los celulares. El objetivo de la Nación es ponerlo en marcha luego de las elecciones de octubre, en busca del mismo efecto: reducir un 30% el precio de los teléfonos y estimular las ventas dentro del país.

La intención es eliminar aranceles para que caigan los valores generales de los productos. De esta manera, se quiere brindar la posibilidad de acceder a tecnología actualizada y en cuotas para un público, de nivel mediano y alto, que no adquiría este tipo de bienes en el país desde hacía muchos años.

El Ministerio de Producción, liderado por Francisco Cabrera, será el encargo de llevar a cabo la medida. Según dicen, se pondría en marcha luego de las elecciones para no generar un costo político. Sobre todo, porque se sabe que bajar los precios y mejorar el acceso a tecnología exigirá reconvertir el sector ensamblador local.

Con las notebooks y las tablets, el Gobierno eliminó la totalidad de los aranceles. Esto motivó desde su anuncio una baja en los precios y, una vez concretada la medida el 1 de abril pasado, continuaron paulatinamente descendiendo los valores y aumentando las ventas, ante un mercado alicaído.

La intención de la Nación es que los sectores con ingresos medios opten por comprar en la Argentina lo que hasta ahora están adquiriendo en países como Chile, Paraguay, Estados Unidos u otros países donde van de vacaciones. El Gobierno, incluso, advierte que el pago en cuotas es otro factor positivo.

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