La escalada del dólar y la amenaza que ello implica para la inflación son el principal temor para quienes poseen créditos hipotecarios ajustados por UVA, por lo que el Gobierno trabaja en un seguro contra el riesgo de una eventual crisis.

El plan oficial consistiría en la creación de un fondo que rescate a los tomadores de préstamos. Para ello, deberán abonar el equivalente a un 3% de la prima o cuota a pagar en concepto de seguro.

De esta forma, el deudor contará con una cobertura en caso de que la variación de la inflación estuviera por encima del 20% de la suba de los salarios medida a través del Coeficiente de Variación Salarial (CVS), según informa La Nación.

En este sentido, si el aumento de los sueldos y la evolución de los precios se desarrollan con una brecha superior al 10%, el ajuste quedará a cuenta del deudor. Pero si la cifra se ubica entre el 10 y el 20%, serán los bancos los que se hagan cargo de la compensación.

El Gobierno está negociando con los legisladores de la oposición –ya que este proyecto deberá aprobarlo el Congreso– y las entidades financieras. Ese 3% de cada tomador conformará un fondo que administrará el Estado junto con los bancos y que respondería por todos los créditos en una situación de crisis sistémica.

El problema que surge es que para seguir con el boom de los hipotecarios, los bancos necesitarán contar con una liquidez que no poseen. Por lo que las entidades podrían colocar su cartera de créditos en el sistema financiero para que los inversores compren la deuda pendiente con un descuento. Con esos fondos, los bancos podrían volver a otorgar más créditos, pero los inversores exigen algún tipo de cobertura ante una crisis sistémica.

Este plan podría cristalizarse en la Ley de Mercado de Capitales que el Gobierno envío al Congreso, aunque el diputado Marco Lavagna, del Frente Renovador, trabaja en su propio proyecto, donde el Banco Central sería el que cree ese fondo para salir al rescate en caso de una crisis sistémica.

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