En Santa Elena existe un merendero llamado "Gisela López". Fue creado por la familia de la propia joven, víctima de un brutal femicidio en 2016.

En un enorme gesto de solidaridad, su entorno ha decidido achicar su espacio para agrandar su corazón, ocupando una parte de su casa para que niños del barrio y la ciudad puedan ir a tomar la leche.

Conocé esta enorme historia de amor, gracias a una nueva edición de "Misión Posible".

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