Gustavo tiene 18 años y vive en Paraná. Ahora lleva una vida normal, debido a que se sometió a un transplante de médula ósea a los 10 años, gracias a un donante alemán. Fue debido a que, desde los dos años, sufría Síndrome de Duncan. En el Día Nacional del Donante de Médula Ósea, él y su mamá charlaron con Telenoche.

"El síndrome de Duncan genera que las defensas se ataquen a sí mismas y se vayan formando tumores o un cáncer. Yo tuve un linfoma en un intestino y líquidos en los pulmones" indicó el joven, que hace poco comenzó a estudiar Ingeniería Electromecánica en la UTN.

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