Luego de la experiencia de Casa Tomada por Payasas y Payasos, que se desarrolló los primeros días de cada semana y que tuvo como protagonistas a más de 4.000 niños que disfrutaron de las artes circenses y de meriendas compartidas, con Intimo Teatro y el Bazar de los Besos se apuntó al público adulto, que de jueves a sábado visitó y disfrutó de cada rincón del centro cultural provincial, la Casa de la Cultura.

Íntimo Teatro

Más de 2000 personas asistieron a las funciones programadas para Íntimo Teatro, que se desarrollaron en las salas de la planta alta de la Casa de la Cultura. La propuesta fue contar historias breves, condensadas en pocos metros cuadrados. La acción comenzó cada noche en los espacios de la planta baja, preparados para recibir y ser lugar de encuentro entre función y función: dos presencias atemporales, casi fantasmagóricas, dos “hermanas, viejas dueñas de la casona” se ofrecieron como maestras de ceremonia y llevaron a los asistentes de cada función a recorrer los pasillos de la casa para acomodarse luego en las salas ambientadas como habitaciones donde se desarrollaron las obras.

Así sucedieron, con varias repeticiones cada noche y con entradas agotadas en cada edición, las obras Sólo llamé para Decirte que te amo y El Silencio de Mónica, de Nelson Valente (Buenos Aires); Casa Bardo, de Teatro del Bardo (Paraná), y Rascar, con la Máscara no Pica, del grupo La Puerta (Concordia).

Todas las obras fueron apuestas sobre lo cotidiano y la intimidad como lugar del adentro, pero también como el lugar donde es posible la crudeza, la miseria y las contradicciones de la condición humana. Las habitaciones de la casa como escenario y platea al mismo tiempo, fueron el espacio propicio para que actores y espectadores se interpelaran mutuamente en tramas que abordaron el deseo, las apariencias, el amor, los vínculos y la familia.

Durante las noches de Íntimo Teatro, los corredores de la Casa de la Cultura se colmaron de personas que, mezclados con los actores, hicieron las veces de público y de partícipes de la acción.

El Bazar de los Besos

El bar dispuesto en la planta baja de la casona funcionó como espacio de encuentro y de espera entre obra y obra, como así también de escenario para intervenciones de poesía, movimiento, proyecciones de fotografía y música. La propuesta fue variada y reunió a artistas locales que interpelaron a quienes disfrutaron de la oferta gastronómica y de bebidas. Que tu Habla te Alma (propuesta de poéticas del cuerpo); Fuego, ciclo de Poesía Erótica, Posdata, lectura de cartas de amor y muestras de fotos de Paula Kindsvater y del grupo Audios No sobre una experiencia visual y sonora de Puerto Sánchez, fueron las propuestas que convidó el Bazar de los Besos cada noche.

Las jornadas continuaron hasta la medianoche, en una sucesión de las obras y las intervenciones en el bar, con un recambio de público que fue habitando las distintas propuestas de manera espontánea y relajada.

Casa Tomada por Payasas y Payasos

Más de 4000 personas asistieron a la experiencia para grandes y chicos que se desarrolló en la Casa de lunes a miércoles por la tarde. Niños de diferentes barrios de la ciudad de Paraná arribaron a la casa en colectivos, acompañados por una orquestina de payasas que pusieron música y ritmo a su viaje hasta la esquina de 9 de Julio y Carbó. Payasos de ceremonia recibieron al público que habitó cada rincón del patio para disfrutar de los espectáculos. Cada tarde, los asistentes pudieron compartir una merienda al son de la Orquestina, que amenizó la tarde y arengó a los presentes a sumarse al canto y al ritmo de sus instrumentos.

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