El ministro de Economía, Martín Guzmán, detalló los puntos centrales que se discuten con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para refinanciar la deuda que es "el principal escollo para mantener la estabilidad", a la espera del plan plurianual que marcará la base del acuerdo con el organismo.

El presidente del BCRA, Miguel Pesce, también reclamó una baja de tasas y plazos en el financiamiento para la Argentina del FMI y propuso mecanismos alternativos para mejorar el financiamiento, como swaps bilaterales.

En el marco de las Jornadas Monetarias del Banco Central, donde compartió el día de cierre con Pesce, Guzmán aseguró que se busca "depender menos del endeudamiento y de la emisión monetaria" para el financiamiento del déficit público, en medio de una fuerte preocupación en el Gobierno por la inflación, con expectativas en 50,4% para el año según la UTDT.

DÉFICIT, RECAUDACIÓN Y GASTO

Uno de los puntos de discusión con el Fondo es el déficit fiscal. En ese marco, Guzmán remarcó que "el Estado debe ser capaz de jugar un rol contracíclico, seguir impulsando la demanda agregada de una forma que propicie la continuidad de la recuperación económica". De allí la discusión por el nivel de rojo fiscal, que el Gobierno mantiene en 3,3% para el 2022, como señala el Presupuesto.

Por otra parte, Guzmán abogó por una mejora de los ingresos públicos, que "continúe en la senda de la reducción del déficit fiscal". Ese punto es uno de los que ya se cerró con el FMI, donde Argentina prevé un esquema tributario más progresivo. Guzmán destacó que las "mejoras en la administración tributaria permiten ir resolviendo temas como la evasión impositiva".

Desde el gasto, el ministro marcó que el Estado debe jugar un rol activo para que haya mejores condiciones en la distribución de los ingresos y de la riqueza. "Esto ha venido ocurriendo desde la política impositiva y desde la política del gasto. Va a ser importante que continúe", indicó de cara a lo que se negocia con el FMI.

CÓMO BAJAR LA INFLACIÓN

En medio de los cuestionamientos por el nivel de emisión monetaria y asistencia del BCRA al Tesoro, Guzmán defendió el último punto como necesario para garantizar la protección del tejido productivo y social. Con los precios como uno de los principales problemas internos, el funcionario consideró que la política de precios e ingresos juegan un rol importante.

"Es importante que el sector público y sector privado puedan construir acuerdos de precios que permitan tener un ancla más para la formación de expectativas", dijo sobre cómo bajar la inflación, que consideró "una tarea colectiva".

Apuntamos a que la distribución de los ingresos en Argentina sea más equitativa y que eso se logre sobre la base de un sendero inflacionario que vaya en la línea de que año a año vaya bajando, que es absolutamente posible y es lo que vislumbramos hacia adelante", remarcó Guzmán sobre la puja entre precios y salarios en diálogo con German Feldman, subgerente de investigaciones económicas del BCRA.

FINANCIAMIENTO MONETARIO

Por otra parte, Guzmán destacó que a partir del año 2021 "se ha empezado a establecer un sendero en la cual se va reduciendo esa asistencia del BCRA. Y la forma en que eso debe continuar es respetando que el Estado sea capaz de jugar ese rol contracíclico", indicó. Para bajar esa dependencia, en lo que va del año tomó deuda en el mercado local por $ 600.000 millones.

TASAS Y PLAZOS DEL FMI

A nivel global, el titular del Palacio de Hacienda reclamó más distribución de los recursos que se generan a partir de una mejora en la arquitectura tributaria internacional, "no solamente a los países desarrollados, sino también a los países en desarrollo", en línea con pedido a la hora del reparto de los Derechos Especiales de Giro (DEG) del FMI de los países ricos.

En ese marco, Pesce consideró que "es necesario que el Fondo Monetario Internacional flexibilice las condiciones de préstamos extraordinarios como el que le brindó a la Argentina" y advirtió que podrían repetirse las circunstancias en otros países. "Hay que adecuar los plazos y las tasas de interés a los volúmenes de asistencia que puedan requerir los países miembros del fondo, especialmente los países en vías de desarrollo", señaló.

A la alternativa del reparto de los DEG, Pesce sumó otros mecanismos bilaterales de asistencia "a través de los bancos centrales y de mecanismos de swap de monedas, o la utilización de los Derechos Especiales de Giro o la ampliación de los Derechos Especiales de Giro que se dio este año a aquellas naciones que no los requieran".

COMMODITIES

Entre las perspectivas favorables, Pesce destacó que la demanda de commodities crecerá a nivel global, empujada por los alimentos, con la proyección de que para 2050 la población mundial llegaría a los 10.000 millones de habitantes. También consideró que la reconversión energética y la sustitución del carbón persistirá, lo que genera posibilidades para el país y la región. "Hace auspicioso el futuro", remarcó frente al desafío de reducir la pobreza y la desigualdad.

Fuente: Cronista

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