Mauricio Macri recibió en la Casa Rosada a referentes del Senado que expresaron respaldo en un documento y enmarcaron la reunión en términos de “responsabilidad institucional” en otro día de crisis cambiaria.

El encuentro duró unos 25 minutos -acordaron dejar las diferencias para otro momento- y el Presidente dedicó una parte a intentar persuadir a los legisladores para frenar el proyecto de límites a las tarifas, de manera indirecta: buscó comprometerlos a reducir el déficit fiscal, un objetivo que tendrá impacto en el Presupuesto 2019.

No hay otro camino que buscar un equilibrio. Con este déficit no hay mercado interno ni externo que quiera acompañarnos”, dijo Macri a los senadores durante la reunión, contaron asistentes a Clarín.

Sobre la negociación con el FMI en plena turbulencia financiera y la discusión por los aumentos de gas y electricidad en el Congreso, temas centrales de la convocatoria, no hubo menciones explícitas por parte del Presidente ni sus invitados. No hacía falta, o acaso para que la reunión mantuviera su marco acotado y no se dispararan debates que pudieran tensar el clima.

El jefe de Estado apeló a la necesidad de bajar el gasto público y ajustar el próximo Presupuesto como una suerte de advertencia sobre el proyecto de tarifas que comenzará a tratarse este miércoles en el Senado. Un dato: no está prevista una reunión similar con diputados, la Cámara en la que se discutirán los números de 2019 recién dentro de más de cuatro meses.

La vicepresidenta Gabriela Michetti, Marcos Peña -jefe de Gabinete- y Rogelio Frigerio -ministro del Interior- secundaron a Macri como anfitriones. A la amplia mesa del salón Eva Perón se sentaron 19 senadores, ocho de Cambiemos -Federico Pinedo, Ángel Rozas, Roberto Basualdo y Humberto Schiavoni, entre otros- y 11 aliados u opositores “razonables” según la definición del Gobierno: Miguel Pichetto (Argentina Federal) con sus dos laderos Rodolfo Urtubey y Pedro Guastavino, Juan Carlos Romero (Frente Popular Salteño), Cristina Fiore (Renovador), los neuquinos Lucila Crexell y Guillermo Pereyra (MPN), los misioneros Maurice Closs y Margarita Solari, la santiagueña Ada Iturrez y el puntano Adolfo Rodríguez Saá, el de posicionamiento más crítico entre los presentes.

El macrismo dejó afuera de la reunión al kirchnerismo y a Pino Solanas, de Proyecto Sur. “Llamamos a los racionales”, argumentó uno de los convocantes, según publicó Clarín.

Documento

“El sistema político democrático argentino está comprometido con la defensa de la estabilidad financiera, sobre la base del crecimiento económico, el mantenimiento y la generación de fuentes de trabajo y la defensa de la producción nacional”, arrancó el documento consensuado ya en el Congreso y luego avalado por el Gobierno.

En esta línea, agrega: “Como muestra de ello y conscientes de que los procesos de inestabilidad financiera terminan perjudicando, sobre todo, a los que menos tienen y como demostración de nuestra responsabilidad institucional(...), nos hemos reunido con el Presidente para manifestarle nuestro compromiso y voluntad por defender los intereses de todos los argentinos”.

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