Lula Da Silva está libre. Poco después de las 17.30, una hora después de la orden judicial, el ex presidente de Brasil salió de la cárcel de Curitiba tras 580 días de detención. "Olé, olé, olé, ¡Lula! !Libre¡", gritaron cientos de dirigentes políticos, sindicales y militantes que lo esperaron. "Salí para seguir luchando por el pueblo brasileño", celebró y advirtió que "las ideas no se matan".

"Mucho tiempo pensé en el día de hoy, en que no podría estar aquí con ustedes", confesó el exresidente ante los militantes que mantuvieron la campaña por la libertad del líder político frente a la Superintendencia de la Policía Federal de Curitiba.

"Ustedes fueron el alimento de la democracia", agradeció y aseguró que eso le permitió "resistir la canallada que el Estado brasileño hizo conmigo y con el pueblo brasileño".

El líder del PT apuntó contra el actual gobierno brasileño y el Ministerio Público por "buscar criminalizar a la izquierda, al Partido de los Trabajadores y a mí". El exmandatario agradeció a los integrantes del PT, sindicalistas y militantes que día a día lo acompañaron durante sus 580 días de detención.

La histórica imagen de su liberación quedó retratada junto a la presidenta del Partido de los Trabajadores, Gleisi Hofman; el ex candidato presidencial del PT, Fernando Haddad, y sus abogados Cristiano Zanin Martins y Valeska Martins.

En un acto casi íntimo con quienes lo acompañaron y que contó con la presencia de sus familiares, Lula también se dio el lujo de presentar a su "futura compañera". Durante su detención había sostenido que al salir quería volver a casarse a sus 73 años.

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