Paula Peralta vivió más de cinco años de gira junto a Luis Miguel. Actualmente conduce un segmento de noticias en Canal 26, todos los días de 14 a 16 con Santiago Zeyen. Pero hasta que la pandemia de coronavirus frenó todo, la argentina -de José Marmol, partido de Almirante Brown- integró como corista la orquesta de acompañamiento de la estrella mundial de la cancion.

Es un lunes explosivo para los fans: el cumpleaños número 51 del "Rey Sol" coincide con las repercusiones por el estreno de la segunda temporada de la serie de Netflix. Todos tienen algo que decir. La diferencia, para Paula, es que ella estuvo ahí, compartiendo canciones y escenario, y que puede asegurar "no quiere a otra que no sea yo".

Paula fue Miss Almirante Brown, trabajó como modelo para la agencia Village Models e hizo carrera en Roma, París y Milán. También estudió canto. "De chica -explica-. La loca de mi mamá me mandó 'para canalizar energías': 'No, nena, vas a clases de canto, yo así no te fumo más. Fue literalmente eso", cuenta entre risas. "Pero hasta que se dio lo de Luis Miguel nunca había pensado en que iba a trabajar en algún momento con mi voz. Ni se me habría ocurrido", admite.

La historia de cómo terminó arriba del escenario de Luismi es de película. El 26 de octubre de 2014 Luis Migueldio un show en GEBA. Ella estaba en el público, bailando enfervorizada por un tema, y el destino le jugó a favor: sin querer le pegó a una persona en la cara. "Pensé que me iban a sacar del estadio", recuerda. Pero la persona a la que había golpeado era el manager de Luis Miguel quien, al contrario, la llevó a un lugar en primera fila.

No había sido todo tan casual. Luis Miguel necesitaba una corista de reemplazo, alguien había "marcado" a Paula avisando que cantaba. Y desde el escenario, el astro veía los rostros de la primera fila. Tres días después debutó, en el estadio Orfeo de Córdoba, incorporándose a la gira de "Déjà Vu"

"Nunca jamás en mi vida pensé que iba a terminar siendo apoyo vocal de Luis Miguel. Es una cosa rarísima lo qué pasó", dice Paula. "Crecí escuchando a Luis Miguel, no era mi ídolo, pero crecí con él", reconoce.

De a poco se ganó un lugar como su corista de confianza. "Con las coristas que yo coacheo, las que 'armo' yo, sale impecable. Y él hoy por hoy no quiere a otra corista que no sea yo", informa.

"Él es exigente porque es un artista de primer nivel y ellos son así. No llegan ahí por nada. Él es la perfección", afirma Paula.

La primera vez que lo vio estaba "súper nerviosa", reconoce, pero después fue algo totalmente normal. Y derriba el mito que dice que no se lo puede mirar a los ojos a Luis Miguel. "Es mentira -aclara-, él es una persona totalmente normal como cualquier otra, solamente que es un artista. Cuando él está trabajando todo gira en torno a él porque es su show y porque es así".

"Hay que pensar que Luis Miguel no creció como cualquier chico normal. Entonces no pretendan que sea como los demás", sentencia. También agrega que "es muy caballero con las mujeres" y que "las respeta muchísimo".

"El mundo de la música es súper raro -dice Paula-, en las giras todos se protegen". Y lo diferencia con el de la moda: "No tiene nada que ver, ahí sí hay celos, envidia y más chicanas".

Obviamente conoce mucho más al Luis Miguel "original" que a Diego Boneta, el actor que lo interpreta en la serie de Netflix. "Vino a un show en México, pero no tuve contacto con él, aunque sé que estuvo detrás de escena y le encantó", relata.

Sobre su actuación dice: "Lo hizo muy bien la primera temporada y esta segunda lo va a hacer excelente. Es muy difícil sacar a Luis Miguel, no es fácil. No solo en actitudes si no también vocalmente y él lo logró muy bien".

La pandemia interrumpió una seguidilla de cerca de cinco años de giras y conciertos. Ahora Paula no está segura de si volverá después de que todo esto pase. "Es un trabajo que me gusta muchísimo, pero me pregunto ¿voy a querer vivir toda mi vida arriba en un avión y en un escenario?", comenta. "Yo perdí los últimos dos años de vida de mi mamá. Estaba de gira y me ausenté un mes, cuando volví, mi mamá se murió", cuenta.

"Me siento una iluminada, una persona afortunada, siento que es una cosa que le pasa a uno en un millón. Porque soy consciente de eso, de estar en el momento preciso. Y yo lo aprovecho mucho, ¿cuántas veces en la vida se me va a presentar la oportunidad de subirme a un escenario con Luis Miguel?", afirma. "Podría haber pensado -dice-: '¿y si lo hago mal y no le gusta?' Pero pensé: 'Si lo hago mal y no le gusta, ya me subí'".

Fuente: Clarín

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