La dura derrota en el primer partido de la serie de playoffs ante Golden State dejó en evidencia la falta de paridad entre los defensores del título y San Antonio. Y si todavía quedaba alguna duda respecto a esa diferencia, el segundo juego le sirvió a los Warriors para volver a demostrar que están varios escalones más arriba que los texanos. El resultado final fue de 116 a 101 y Emanuel Ginóbili finalizó la noche con diez puntos, dos rebotes y tres asistencias.

La noche comenzó de manera favorable para el equipo del argentino. En el primer cuarto, a pesar de su Aldridge dependencia en ataque, lograron mantener el ritmo acelerado que propusieron los Warriors y con el correr de los minutos consolidaron su defensa al punto de cortar casi todos los circuitos de juego colectivo del rival. Incómodos, los locales debieron recurrir a las acciones individuales de Durant e Iguodala para seguir en partido.

En el segundo cuarto San Antonio mantuvo el orden y volvió a quedar arriba en el marcador. Ante la ausencia de Durant en los primeros seis minutos del cuarto, el oficio y el empuje de Draymond Green y del ex Spurs David West sacaron a flote a un Golden State extrañamente errático. Con el ingreso del alero, los Warrios se alinearon detrás de su estrella, quien con su velocidad y sus letales dobles largos le hizo frente a un San Antonio laborioso que encontró en la rotación la frescura necesaria para afrontar el partido.

El entretiempo pareció despabilar a los campeones, que afinaron al puntería, tomaron buenas decisiones en ataque y con una serie de contraataques rápidos lograron un parcial favorable de 12-3. Klay Thompson comenzó a lastimar con su tiro de tres y el pivot JaVaale McGee, al no poder frenar a Aldridge en defensa, se hizo valer en ataque con varios desmarques que terminaron en anotaciones.

Cuando parecía que todo se podía desmoronar, fue nuevamente LaMarcus Aldridge quien agarró el timón y se hizo cargo de empujar a los suyos a fuerza de ganchos, rebotes ofensivos y buena efectividad desde la línea. Es reiterativo aclararlo partido tras partido, pero el ex Portland es el alma de un equipo al que todo le cuesta mucho.

El final del anteúltimo cuarto contó con dos bandejas de Ginóbili (con eurostep incluido) que, a pesar de su 44% de efectividad, fue junto a Rudy Gay y Patty Mills de los únicos que intentaron ser rueda de auxilio de un Aldridge demasiado aislado.

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El último cuarto resultó ser el del despegue para Golden State. Fue recién en los últimos doce minutos de juego cuando al equipo que sufre la ausencia de su base Stephen Curry por lesión (volvería recién para semifinales de Conferencia en caso de llegar a esa instancia) se le abrió el aro y sentenció a su favor un encuentro que durante gran parte del transcurso del mismo lo encontró en desventaja. Pero, aún jugando de manera irregular, los Warriors anotaron 116 puntos y dejaron en claro porqué son los campeones vigentes de la competencia.

A falta de 2:20 para el final, Popovich tomó la polémica decisión hacer ingresar a varios suplentes y dio por finalizada la historia, asumiendo demasiado temprano una derrota que los dejó 0-2 abajo en la serie.

Kevin Durant con 32 puntos, seis rebotes y seis asistencias, y Klay Thompson con 31 puntos (16 de ellos en el último parcial) y 5 asistencias se destacaron en Golden State; mientras que Aldridge (34 puntos y 12 rebotes), el australiano Mills (21 puntos) y Rudy Gay (12 puntos y cinco rebotes) lo hicieron en el local. Ginóbili, por su parte, cerró su participación con diez puntos, dos rebotes y tres asistencias durante los 22 minutos que permaneció en cancha.

La serie ahora se mudará a San Antonio, donde los Spurs recibirán por partida doble a los Warriors el jueves 19 (a las 22:30) y el domingo 22 (a las 16:30).

Fuente: Clarín

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