El gobierno de Mauricio Macri acelera el ajuste para cumplir con las metas fiscales acordadas con el Fondo Monetario Internacional -FMI-. Sin embargo en las cuentas el ajuste no se siente ya que el gasto que recorta por un lado lo reemplaza por el otro con el creciente pago de intereses de deuda.

Así lo demuestran los propios datos del ministerio de Hacienda de la Nación. Hasta mayo pasado la baja en el gasto que implicó el ajuste que llevó adelante el gobierno de la Alianza Cambiemos y la licuación que significó la disparada de la inflación se compensó casi en su totalidad por la disparada del pago de intereses de la deuda.

En apenas un año el pago de intereses pasó de representar el 10,7% del gasto total de la Administración Pública Nacional a insumir el 13,4%. Así, lo que el Estado se ahorró por un lado en sueldos, recortes y cierres de programas lo pagó por el otro a los acreedores externos de la Argentina. Es decir que los despidos y recortes no sirvieron para balancear las cuentas.

Para dar cuenta del creciente peso del pago de la deuda en el presupuesto nacional basta con comparar a qué equivale este gasto. En la actualidad el pago de intereses de la deuda -13,4% de su gasto total- equivale a lo que el Estado destina a Salud -3,6% de su gasto-, Promoción y Asistencia -1,8%-, Educación y Cultura -6,4%-, Ciencia y Técnica -1,2%- y Trabajo -0,2%-.

La porción del presupuesto que se lleva el pago de intereses de la deuda traza una curva en franco ascenso. En 2013 insumían el 4,9% de la recaudación del Estado mientras que un año más tarde se llevaron el 6,1%.

Ya durante el último año de gestión de Cristina Kirchner el pago de intereses insumió el 7,9% de los recursos nacionales y subió al 8,9% en el primer año del gobierno de Mauricio Macri. En 2017 trepó al 11,9%.

Fuente: Minuto Uno

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