Sin dudas, la creciente afecta a toda la estructura urbana de Gualeguaychú, el modo de vida y la armonía. Algunos están más afectados que otros, y en casos extremos como el actual la solidaridad es lo primero que, afortunadamente, aparece.

Pero hay un sector que queda muy vulnerable ante el avance del agua, y estos son los perros de la ciudad, no sólo los que vagan solos por las calles sino también los que viven en los refugios o los que quedan sometidos y abandonados cuando el río llega hasta sus hogares.

Uno de los primeros afectados por esta situación es el refugio canino Patitas: ubicado en una de las zonas más bajas de la ciudad, el avance del río tiene en jaque a más de 50 perros que encontraron un hogar en ese lugar.

Como muchos vecinos, estamos viviendo horas angustiantes porque el agua se acerca al refugio, y en caso de que la situación no cambie necesitaremos hogares de tránsito para los que están en los caniles de las zonas más bajas. Son más de medio centenar de perros que cuidamos en Patitas los que están expuestos por la inundación”, informó a ElDía Coqui Carbó, una de las principales luchadoras contra el maltrato a los perros y los animales en general.

“El objetivo es buscar familias y personas que quieran tener por unos días a algún perrito que tenemos en los caniles que están en riesgo a quedar bajo el agua. En la última inundación, hemos tenido la satisfacción de sentir la solidaridad de la gente, y fueron muchos los que aceptaron darle un hogar por unos días a algunos de los animales que viven en Patitas. Inclusive algunos hasta terminaron adoptando y el perro que estaba de tránsito terminó encontrando una familia que se enamoró de él”, amplió.

El límite de evacuación que tiene el predio donde está Patitas es la marca de 4,80 metros: cuando el río llega a esa altura, el agua comienza a tapar los primeros diez de los 95 caniles que hay en Patitas. Al cierre de esta edición, la altura era de 4,25 metros y estacionario, pero desde la asociación civil temen que cualquier variable en el clima vuelva nuevamente el escenario adverso.

“Una sudestada y cualquier lluvia que ocurra en el norte traerá agua desde arriba. La última gran inundación nos agarró de noche, y fue un caos. No queremos que nos pase lo mismo”, concluyó.

Cualquier ayuda que alguien pueda prestar, comunicarse al perfil oficial en Facebook de la asociación: Patitas Gualeguaychú

Abandono y rescate

Así como la solidaridad florece en situaciones extremas como puede ser una inundación, estos escenarios dejan expuestos las imágenes más miserables: “Hemos recibido muchas denuncias de personas que viven en zonas bajas de la ciudad que dejan a los perros atados”, afirmaron desde Patitas. Inclusive, han sido informados de casas que fueron evacuadas y que animales quedaron atados en las mismas, totalmente expuestos a la crecida.

En lo que respecta a los perros que vagan libres en el Parque Unzué, la gran mayoría, los que viven en la zona de Papaya, fueron trasladados a Patitas. Mientras tanto, los perros vagabundos del Camino de la Costa fueron refugiados en lugares altos de la zona, donde son alimentados por voluntarios que se acercan al lugar. Inclusive les han armado cuchas para que puedan protegerse de las inclemencias del tiempo.

Fuente: El Día

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