Entrar con un dolor de espalda y salir con un riñón menos. Y por error. Esa es la desgraciada historia protagonizada por Maureen Pacheco y el hospital donde los cirujanos le practicaron la operación: el Centro Médico Regional de Wellington, en el estado de Florida (EE.UU.), informó la semana pasada un medio local.

La mujer arrastraba largo tiempo dolencias en la espalda por un accidente de coche y fue al doctor para que le unieran los huesos en la parte baja de la espalda. Tras ser dirigida a otro especialista, entre el 29 y el 30 de abril de 2016, conoció a un cirujano ortopédico que acabaría operándole. Al explorarle la zona vio un supuesto tumor en un riñón, que acabaron extirpándole. Un mes después los patólogos le comunicaron que en el órgano no había restos tumorales.

Al mes siguiente un miembro de patología le comunicó que el órgano extraído resultaba ser un riñón en perfectas condiciones. Interpuesta en diciembre del 2017, la demanda del Departamento de Salud del estado de Florida contra Vázquez reza que el diagnóstico de cáncer no guardaba relación con las condiciones médicas de la paciente, "por lo que era clínicamente innecesario" extirparlo.

Según palabras del abogado de la paciente recogidas por el mismo medio, nadie puede imaginarse que al ir a una operación de espalda te vayas a despertar sin un riñón. "Ella jamás podría imaginarse que le dirían, al despertarse de la anestesia, que uno de sus riñones ha sido extraído innecesariamente", dijo.

Vázquez contaba con un expediente disciplinario inmaculadohasta el incidente de la operación a Pacheco. Además, ha trabajado como jefe de cirugía en el Centro Médico de Palm Beach Gardens desde enero y tiene privilegios en los centros médicos de St. Mary y Good Samaritan, así como en el Bethesda Memorial Hospital.

Por la demanda puesta por el Departamento de Salud de Florida, el mencionado doctor podría hacer frente a un abanico de sanciones: desde pagar simplemente una fianza hasta perder su licencia médica. Según el propio Departamento, no cuenta con un seguro por malas prácticas. "El doctor Vázquez no admitió su responsabilidad mediante la aceptación del acuerdo [del caso]", dijo su abogado, Mark Mittelmark, a través de un correo electrónico.

La Agencia Federal para la Investigación y Calidad de la Salud (AHRQ, por sus siglas en inglés), indicó que este tipo de errores médicos son "vívidos y terroríficos". Así pues, manifestó que dichos errores ocurren una vez cada 112.000 intervenciones quirúrgicas.

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