Mi hermano hizo lo que pudo. Lamentablemente se fue. Hagamos lo que hagamos no lo vamos a revivir", aseguró Edith, la hermana de Maxi Oliva, el participante de Cuestión de Peso que murió la semana pasada.

"Quiero que la muerte de mi hermano sirva para algo. Lo tuvimos que velar en su propia cama, porque no hay salas de velatorios ni cajones para obesos", aseguró en Intrusos, mientras lloraba desconsoladamente. "No me recupero. Esto nos mató a todos. Mi hermano estaba bien, pero tuvo acumulación de líquido. Estaba manteniendo una dieta, tratando de adelgazar", contó en declaraciones reproducidas por La Nación.

"Hay mucha gente que necesita mucha ayuda, que tiene 100 kilos de más y no puede caminar. Esta sociedad discrimina mucho al obeso", agregó, y apuntó que Maxi tenía una hija que en los próximos días cumple 9 años.

"Maxi no podía trasladarse. Nosotros no somos gente de plata. Yo no llegué a despedirme de él. Me contaron que estaba había hecho un paro cardíaco y no llegué... Tenía sólo 35 años. No quería morirse, quería vivir. Amaba a su mujer y su hija. Era un buen pibe", contó y agregó que a las personas obesas las mandan al zoológico para hacerse una tomografía porque no hay aparatos especiales para diagnosticarlos.

"No hay butacas en los cines, ni teatros. Los obesos no son tratados como personas. No hay ley de talles. Es una vergüenza que no haya ni ambulancias para traslados, ni camas en hospitales. A Maxi no lo pudimos cremar porque no entraba en un horno. Me duermo llorando a mi hermano", finalizó.

Comentá y expresate