Las restricciones que la cuarentena ha impuesto a las personas para intentar prevenir la expansión del Coronavirus exigió que la humanidad agudice el ingenio e intente proyectar a través de plataformas digitales aquellas acciones que antes requerían la presencia física para su desarrollo. De este modo, el mundo del trabajo, de la educación, de la formación profesional, de las empresas, del entretenimiento, por nombrar sólo algunos, debieron adecuarse a esta nueva normalidad y han desplegado estrategias que le permitieron, casi en su totalidad, cumplir sus objetivos con éxito.

En la Argentina, 100 días después del confinamiento, los resultados resultan más que satisfactorios, a la luz del balance que se realizan desde todas las visiones. Si esto sucedió con aspectos muy importantes de la vida cotidiana, cuánto más debería suceder con una dimensión esencial en todos nosotros: el cuidado de la salud.

En el Centro de Kinesiología y Estética Armándola (CKEA), desde un primer momento, advertimos esta necesidad de innovación y pusimos proa en la necesidad de continuar con los tratamientos de aquellas personas que lo necesitan de manera irreversible para continuar con el cuidado de su salud y mejorar su calidad de vida.

Así, con el apoyo de videollamadas, teleconferencias y el uso de las plataformas digitales nos fue posible acceder a la planificación, desarrollo y control de programas de tratamientos para pacientes con patologías crónicas como hipertensión y diabetes, o bien personas en tratamiento del cáncer. El tiempo estuvo de nuestro lado y profesionales y pacientes también somos optimistas.

Nuestros profesionales pusieron el norte en sostener la actividad física cotidiana durante la cuarentena, aprovechando elementos que existen en el hogar y poniendo mucho cuidado en evitar lesiones.

La actividad física ha probado ser una de las herramientas disponibles a todos más efectivas para el control de enfermedades crónicas, constituyendo uno de los pilares fundamentales dentro del tratamiento y rehabilitación de los pacientes que las padecen.

Es por ello que es prescriptible enfatizar en el hecho de sostener estas actividades. De allí que es menester que cada paciente encuentre motivación para continuar sus rutinas en casa, solos o con compañía, para no perder los beneficios que la misma brinda.

Los profesionales debemos enfocarnos en un diagnóstico certero y en brindar el tratamiento adecuado; como una premisa profesional insoslayable. Sin embargo, debemos también estar atentos a situaciones extemporáneas como la actual y brindar una mirada holística, integral que incluya la capacidad de brindar herramientas para mantener alta la moral de los pacientes, atender a sus angustias y debilidades y sostener su interés por el tratamiento. Todo esto debido a que cuando se reduce o suspende la actividad física regular, pueden aparecer dolores nuevos por el poco movimiento o afectar el control de la patología de base y con ello la calidad de vida.

Juntos a la distancia

En personas con diagnóstico de cáncer y que están recibiendo tratamiento oncológico como quimioterapia y radioterapia, se recomienda realizar ejercicio aeróbico al menos dos veces a la semana. El ejercicio físico mejora el estado de salud general y previene o reduce algunos efectos adversos de los tratamientos médicos, tales como fatiga, dolor muscular, pérdida de fuerza, entre otros. El ejercicio ha demostrado ser una herramienta terapéutica efectiva para el control de enfermedades cardiovasculares y respiratorias, entre otras.

Pero éste debe ser prescrito en la cantidad o intensidad adecuada, por lo que es indispensable la participación de un profesional capacitado. Desde CKEA proponemos mantenernos juntos a la distancia y no discontinuar con los tratamientos esenciales para mantener cuerpo y alma en armonía y con sentido proyectivo. A la vida vale la pena vivirla y afrontarla en la mejor forma.

Con nuestro equipo recomendamos a las personas participar de las sesiones virtuales de ejercicio, para que así logren alcanzar los beneficios del entrenamiento de forma segura y efectiva.

Medidas tales como el aislamiento, distanciamiento social y cuarentena son factores estresores que pueden gatillar cambios en el estado emocional de las personas, manifestándose como síntomas depresivos, angustia o temor. Para el caso de personas con patología crónica, este tipo de estados emocionales pueden contribuir a una mayor percepción de exacerbación de los síntomas propios de la condición de base, como mayor sensación de dolor, fatiga e incluso la aparición de nueva sintomatología. La consecuencia de este empeoramiento relativo, funciona como generador de estrés, generando un círculo vicioso.

Por eso, nuestros programas virtuales para mantenernos activos y en movimiento requieren una acción previa de parte de los pacientes: comunicarse con nuestro instituto y juntos analizaremos las patologías y los tratamientos, coordinando juntos un programa a través de la virtualidad de manera sencilla y sin complejidades.

Y lo que es mejor aun, en forma personalizada y poniendo especial atención a todos los factores que intervienen en esta relación.

Los esperamos y nos vemos pronto, para seguir estando juntos, aunque sea a la distancia. Nada puede detener el impulso atávico a la vida. Vivir con el mejor espíritu posible, contra viento y marea.

Para más información o consultas podés escribir al WhatsApp 3434462213 o en nuestras redes:

Instagram: @ckearmandola

Facebook: CKEA de María José Armandola

Dirección: casa central: Vélez Sarsfield 721.

Sucursal: Mitre 171. Los dos en el parque Urquiza de la ciudad de Paraná.

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