En un sistema, todas las partes interdependen, interactúan e interinfluyen. Por lo que cada una de ellas es indispensable, y nada funcionará si la pieza más pequeña no lo hace. Una pequeña púa pudo hacer sonar una hermosa melodía en un aparato, o una pequeña bujía enciende un gran motor. Así es nuestra vida. La grandeza reside en esa capacidad que tenemos para interpretar y potenciar las pequeñas cosas. Nuestros sistemas dependen de sus partes, pero también de quienes le dan el impulso necesario.

Quizá te resulte increíble y la tendencia no pasaría nunca por tu cabeza, pero las estrellas de Hollywood y los famosos europeos acuden a los profesionales en Estética para realizarse tratamientos no invasivos en un lugar de sus piernas que les quita el sueño: las rodillas.

Tanto es así que lo que se conoce como “alisamiento de rodilla” es una terapia no invasiva que las embellece y permite a muchas mujeres mostrarse más segura ya que la consideran una carta de presentación estética.

-dicen las crónicas periodísticas que reflejan el fenómeno- que sus rodillas deben estar tan estilizadas como su rostro o brazos. No está mal como concepto a lo que podríamos denominar “belleza integral” o algo por el estilo.

Pero no sólo ellas. Muchos varones deportistas las aseguran con importantes pólizas por millones de dólares. Así encontraremos que los astros del fútbol tienen sus rodillas aseguradas por cifras increíbles: Ronaldo (el ídolo portugués) las tiene asegurada por 103 millones de euros y Leonel Messi por 53 millones de la moneda común europea.

De modo que recomendamos no subestimar las rodillas y atender cualquier síntoma que puede alertarnos de algo que puede devenir en un problema, aunque no estemos en el registro de figura internacional.

Esto lo decimos o tanto ya por la importancia que le dan las celebrities desde lo estético o la performance deportiva, sino porque es un órgano clave en nuestro organismo y es vital para el desplazamiento y cualquier movimiento físico.

La rodilla es la articulación más grande y compleja del organismo humano y su estructura está configurada para sostener el peso del cuerpo mientras se corre, se camina o se está de pie, por lo que debe tener una gran estabilidad. La importancia de la rodilla es vital, ya que es la principal en permitir el desarrollo de las actividades cotidianas, pues son las que nos proporcionan estabilidad y flexibilidad en las piernas.

Resultan ser, entonces, una de las articulaciones más sensibles a la hora de caminar, correr, saltar y realizar diferentes movimientos según el deporte que se practique.

Desde el Centro de Kinesiología y Estética Armándola (CKEA) te pedimos que cuides tus rodillas, que no las sometas a ejercicios o movimientos que puedan afectarlas y que visites a tu médico ante cualquier molestia que pueda denunciar alguna anormalidad que devenga en problemas más serios.

En este marco es que hoy queremos hablarte de uno de los problemas que suelen presentarse en la zona y que los especialistas médicos, en muchos casos, nos los derivan como kinesiólogas para un tratamiento prescripto para favorecer su recuperación: el Quiste de Baker.

Líquido doloroso.

El Quiste de Baker no es otra cosa que líquido que se acumula en el área y puede ocasionar dolor e inflamación. Técnicamente es la acumulación de fluido sinovial procedente de la cápsula articular, que lubrica la articulación de la rodilla a modo de bisagra. Su acumulación se produce al debilitarse la membrana sinovial que recubre la articulación, formando un quiste detrás de la rodilla, en el llamado hueco poplíteo (comúnmente la llamamos “corva”).

Cuando la presión se acumula, el líquido protruye hacia la parte posterior de la rodilla y puede ocasionar dolor, inflamación, o incluso la imposibilidad de extender por completo la rodilla.

De allí que cuando los pacientes asisten al médico, en muchos casos, el profesional lo deriva a CKEA para realizar un tratamiento de kinesiología que propenda la normalización de la zona a través de nuestra intervención.

A pesar que puede presentarse como una anomalía menor, el Quiste de Baker puede ser agudo o crónico, y la gran mayoría surgen por la presencia de una patología en la articulación de la rodilla.

Esta afectación cuenta con la particularidad que el mismo puede aparecer a cualquier edad, incluyendo en etapas tempranas de la vida.

Varias pueden ser las causas de esta Inflamación de la articulación de la rodilla, tal como sucede con varios tipos de artritis, dependiendo de la edad del paciente, y ellas son:

-Artrosis reumatoide: En adultos jóvenes, en la mayoría van asociados a patología de la rodilla, siendo las más comunes.

-Roturas de menisco

-Rotura del Ligamento Cruzado Anterior (LCA)

-Desgaste del cartílago articular

En todos los casos, es necesario tratar consecuentemente este tipo de lesiones a través de una rehabilitación adecuada de la rodilla con la completa recuperación de las estructuras afectadas, pero a la vez preservando la integridad del líquido articular en la zona poplítea para no agravar los síntomas.

Síntomas.

Entre los síntomas que ocasiona el Quiste de Baker, puede existir una inflamación dolorosa o, en cambio, indolora.

Cuando existe un quiste de Baker grande, éste puede llegar a causar molestia o rigidez, dificultad para flexionar la rodilla, o bien comprimir venas o nervios, originando sintomatología más intensa, pudiendo sentirse como un globo lleno de agua, o una ocupación de espacio en la zona posterior de la rodilla.

Algunas veces, el quiste de baker se puede romper y causar dolor, inflamación y hematoma en la parte posterior de la rodilla y la pantorrilla.

Es muy importante saber si el dolor o la hinchazón es causada por un quiste de Baker o por un coágulo de sangre, ya que un coágulo sanguíneo ó trombosis venosa profunda podría presentar una similitud clínica.

Esto hay que tenerlo muy presente ya que nos puede llevar a un diagnóstico erróneo.

En muchos casos, los profesionales prescriben un tratamiento para esta patología optando por un enfoque conservador.

Éste se enfocará principalmente a tratar la causa que lo ha originado y con medidas antiinflamatorias que reduzcan la presión que ocasiona en las estructuras cercanas. Desde el campo de la Fisioterapia, podemos incidir de varias maneras.

De allí que insistimos en recomendarte que visites a tu médico y no dudes en consultarnos ante cualquier dolor o manifestación que te lleve a pensar que podés estar siendo víctima de un Quiste de Baker y juntos podemos realizar el diagnóstico necesario para ponerte en el camino de tu recuperación. Te esperamos.

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