Si bien es optimista, Miguel Acevedo, titular de la Unión Industrial Argentina -UIA-, no deja de señalar los desafíos que enfrenta el sector manufacturero. La falta de financiamiento y de demanda interna lleva a que muchos empresarios hoy se encuentran ante la situación de tener que cerrar. El acuerdo Unión Europea – Mercosur, la reforma laboral, y la necesidad de consensos son algunos de los temas que abordó en un reportaje concedido.

-¿Cuáles son las perspectivas para la industria?

-Hasta ahora llevamos 18 meses de caída y estimamos que los próximos meses también serán negativos porque no se ha revertido la tendencia. Estamos hablando de que hasta fin de año tendremos caída. Y las caídas que vemos son comparadas contra un 2018 que ya venía en descenso. El último año de crecimiento sostenido fue 2011. Esto abarcó dos periodos presidenciales pero los últimos dos años han sido muy malos.

-¿Por qué se agudizó la crisis en los últimos dos años?

-Porque se ha combatido la inflación solamente con tasa de interese y se descuidó la producción, el crecimiento, y esta política, se paga. La industria tiene un nivel de capacidad ociosa que alcanza el 50%. Con altas tasas de interés y cayendo la demanda, muchos industriales enfrentan la disyuntiva de ver si sobreviven o se declaran en convocatoria. Otros están viendo que necesitaran fondos de largo plazo para cambiar maquinaria porque hoy la tecnología avanza de tal manera que antes lo que se amortiguaba en 10 años, ahora se amortigua en 5 a 3 años.

-¿Cuáles son las consecuencias de tanto tiempo de caída en el sector industrial?

-Que la recuperación va a demandar mucho tiempo. Si uno lo compara con nuestros países vecinos, Argentina se ha quedado estancada en todo. Otro punto, se necesita infraestructura porque si bien la industria está en todo el territorio, hay una importante presencia en la provincia de Buenos Aires (más del 50%), seguido por Córdoba y Santa Fe.

-¿Si cambian algunas variables económicas, usted cree que la industria se recuperará rápidamente?

-Hay optimismo en ciertos sectores empresarios, pero se va a necesitar financiamiento que hoy no existe. Nosotros creemos que la situación no es tan grave, que nos estamos ahogando en un charco de agua. Porque si bien tenemos una importante nivel de deuda, el tema es manejable, tanto a nivel de empresas como a nivel del país. Aunque tenemos que tener en cuenta que el mundo está en las puertas de una recesión, es decir que no estaremos ante un “mundo ideal”.

-¿Cuál es su expectativa para el año que viene?

-La industria no se puede salvar sola. Muchas veces se ven luchas de sectores pujando para crecer y yo creo que es necesario crecer en conjunto. Por ejemplo, ya no más campo vs industria. Siempre está latente eso de derechos para uno en desmedro del otro.

-¿Por qué se dice que la industria argentina es obsoleta?

-Son preconceptos. La industria no es obsoleta, pero si puede quedar obsoleta rápidamente. Cabe señalar que no nos ayuda la macroeconomía y es necesario que se recomponga para salir a exportar y tener un mercado interno que nos permita vender. Somos casi 50 millones de personas, es un país grande y extenso en territorio. El potencial de crecimiento es enorme. Si yo no estuviese convencido de que la industria no es obsoleta, no sería presidente de la Unión Industrial.

-Se sostienen que ustedes quieren una reforma laboral, ¿usted considera que es una política fundamental para el sector?

-No, yo no creo que hoy el problema sea la reforma laboral. La reforma laboral es un tema a discutir, pero que no es fundamental. Se piensa que la reforma laboral es para afectar a los trabajadores y los derechos de los trabajadores están fuera de lo que es una reforma laboral. La reforma laboral es para modernizar los convenios, incluso hasta los mismos sindicatos están de acuerdo. Porque tenemos que pensar que el mundo se está automatizando y ningún país puede eludir este cambio. Hoy el desafío es ver cómo generar más trabajo para todos. Los países que más utilizan la tecnología como, por ejemplo Corea del Sur, tienen pleno empleo porque lo que reemplazan son los puestos de trabajos mecánicos. Lo que se observa es menos trabajo rutinario o mecánico por más productividad.

-Otra de las críticas es que ustedes quieren cerrar las fronteras para que no venga competencia. ..

-No es así. Si fuera así como dicen no hubiéramos avalado el acuerdo del MERCOSUR con la Unión Europea. Lo vemos como la posibilidad de acceder a un mercado de 500 millones de personas. Eso sí, necesitamos un mejor MERCOSUR para poder de acá a 10 años, tener la posibilidad de venderle al Mercado Común Europeo. El problema son las barreras para arancelarias. Tenemos que exportar con más valor agregado y ahí es donde comienzan los problemas, porque los países demandan determinados estándares de calidad.

-¿Ya están funcionando equipos técnicos en el MERCOSUR?

-Todavía no hay nada. Sé que hay trabajos hechos en el Senasa, en el Inti, entre otros. Falta alguien que coordine todas estas iniciativas y que, dentro del Mercosur, logre acuerdos para un mejor Mercosur. No existe una coordinación de todos los sectores donde se discuta la letra chica de este acuerdo. Hasta ahora el MERCOSUR ha estado cómodo y las negociaciones se han manejado vía Cancillería. En cambio el Acuerdo UE& MERCOSUR nos obliga a que en estos 10 años intentemos convertirnos en un bloque lo más parecido a la Unión Europea para así poder competir con ellos.

-¿La falta de política conjunta es lo que llevó al presidente de Brasil a plantear que se reduzcan a cero los aranceles?

-Si claro, porque no hay una política conjunta entre los miembros del Mercosur. Hace 4 meses logramos el acuerdo con la UE después de 20 años y no fue fácil. La baja de aranceles ya está pautada, no tienen sentido anticiparnos. Es necesario trabajar más intra Mercosur. Para Argentina Brasil es el principal cliente y para Brasil nosotros somos el segundo o el tercer mercado. No debería haber ninguna razón para que alguien esté pensando en salir del Mercosur.

-¿Han tenido contacto con los equipos económicos del presidente electo Alberto Fernández? ¿Qué impresión tiene respecto a cómo ven a la industria?

-No, después de las elecciones no los hemos visto, sí antes. Estuvimos con Matías Kulfas y Cecilia Todesca, ellos tienen una visión más industrialista y han estado abiertos a escuchar todos nuestros planteos.

-Nuevamente la UIA lleva a cabo su conferencia anual y a lo largo de los años los temas se repiten. En este sentido, ¿cuáles son los ejes de esta conferencia?

-En esta conferencia se va a poder hablar de Consensos que considero son fundamentales para que la política se ponga de acuerdo. Porque tanto este gobierno como el que asumirá el 10 de diciembre, esgrimen la necesidad de diálogo y consenso. Cuando invitamos a Felipe González fue con esta idea. Me gustaría que se pueda hablar de políticas de Estado como por ejemplo, la deuda, energía, y que no sean meros enunciados, sino directrices claras. Esto le va a dar una mayor confianza en la Argentina.

-¿Será posible alcanzar esos acuerdos?

-Creo que se van a tener que definir políticas de Estado para que no se dé el escenario de incertidumbre por los eventuales cambios en las políticas que trae cada proceso electoral.

-¿Qué temas espera que se discutan en la conferencia anual del 2020?.

-Me imagino el año que viene estar hablando de los temas trascendentes e importantes que no estamos encarando porque la coyuntura nos absorbe. Veo muchos países que saben cuál es su rumbo. Necesitamos trazar planes de largo plazo.

Fuente: Ámbito

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